Khaby Lame, el tiktoker más popular del mundo, vendió la empresa que gestiona su carrera en una operación valuada en USD 975 millones, un acuerdo que incluye la autorización para usar su imagen y su voz creación de gemelos digitales con inteligencia artificial.
La compañía del influencer, Step Distinctive Limited, fue adquirida por Rich Sparkle Holdings, una firma que opera desde Hong Kong y cotiza en el Nasdaq.
La transacción le permitirá a Lame protagonizar nuevas piezas de contenido generadas con sistemas de IA, sin necesidad de estar presente frente a cámara, y así multiplicar su presencia en las redes sociales.

Lame es una de las figuras más reconocidas de TikTok, plataforma en la que supera los 160 millones de seguidores gracias a videos basados en humor visual y gestos simples, sin diálogos. Si se suman todos los perfiles en otras apps, como Instagram, por ejemplo, su alcance global se extiende a más de 360 millones de seguidores.
Como parte de la operación, Khaby Lame autorizó el uso de su imagen, su voz y sus patrones de comportamiento para el desarrollo de gemelos digitales capaces de producir contenido de forma continua, en múltiples idiomas y sin restricciones horarias.
Desde Rich Sparkle Holdings señalaron que el acuerdo apunta a un cambio de escala en la comercialización del contenido digital. La empresa explicó que su nueva estrategia está diseñada para industrializar la producción de videos en las plataformas digitales.
La venta se instrumentó mediante la emisión de 75 millones de acciones ordinarias, lo que convierte a Khaby Lame en socio mayoritario de la compañía resultante. El valor total de la operación equivale a 827 millones de euros, o 956 millones de dólares.
Según la empresa compradora, el modelo de negocio proyecta un potencial de más de USD 4000 millones en ventas anuales, apalancado en la expansión internacional del creador y en la automatización del contenido mediante inteligencia artificial.
Khaby Lame comenzó a publicar videos en 2020, después de quedarse sin trabajo durante la pandemia. En poco más de un año y medio alcanzó los 100 millones de seguidores, y varios de sus videos superaron las 300 millones de visualizaciones.
Con esta operación, su figura se integra a un modelo de producción digital basado en inteligencia artificial, en el que su identidad se convierte en un activo escalable más allá de su presencia física frente a cámara.