Un violento asalto ocurrido durante la madrugada de este viernes terminó con la vida de un jubilado de 80 años, que fue atacado a golpes dentro de su vivienda por los delincuentes. El hecho generó fuerte conmoción y reavivó el debate por la inseguridad y la violencia ejercida contra adultos mayores.
El crimen ocurrió entre las 3.30 y las 4 de la mañana, cuando al menos dos delincuentes ingresaron a una casa y abordó a una pareja de jubilados junto a su nieto adolescente. Los asaltantes exigieron dinero y sometieron a una brutal golpiza al hombre que falleció producto de las lesiones.
Según relataron familiares, el jubilado fue golpeado salvajemente durante varios minutos. Pese a la violencia del ataque, los delincuentes no se llevaron ningún objeto de valor, ya que la víctima cobraba la jubilación mínima y ya había sido asaltada con anterioridad.
La esposa del hombre, una mujer con problemas de visión y en tratamiento por cáncer, se encontraba en el domicilio y escuchó toda la agresión. “Mi nieto vino y me dijo: ‘abuela, le pegaron al abuelo’. Cuando me levanté, ya estaba tirado en el piso”, relató la viuda, aún en estado de shock.
Un vecino y familiares intentaron reanimar a la víctima realizando maniobras de RCP, pero cuando arribó el servicio de emergencias médicas se constató su fallecimiento. Si bien se esperan los resultados de la autopsia, una de las principales hipótesis indica que el hombre habría sufrido una descompensación cardíaca como consecuencia de la golpiza y el estrés extremo.
Los hijos de la víctima expresaron su indignación y recordaron que el jubilado ya había sido víctima de robos previos. “Sabíamos quiénes eran, hicimos denuncias y nadie hizo nada. Lo golpearon para sacarle plata que no tenía ”, afirmó una de sus hijas, entre lágrimas.
El hombre era chapista, conocido y querido por los vecinos. A pesar de estar jubilado, continuaba trabajando todos los días en el taller de su hermano. En los últimos días dormía en la parte delantera de la vivienda, donde funciona un pequeño comercio familiar, debido a un problema estructural dentro de la casa.
Tras el ataque, un vecino intentó perseguir a los delincuentes, incluso armado con un machete, pero los sospechosos lograron escapar. Testigos señalaron que se trataría de personas que viven en la zona y que ya habrían protagonizado otros hechos delictivos.
La causa quedó en manos de la Justicia, que ordenó peritajes, levantamiento de rastros y toma de declaraciones para reconstruir la mecánica del crimen. Hasta el momento no se registraron detenciones, aunque la investigación se centra en el entorno barrial señalado por los vecinos.