Luna Jazmín Romero tiene 13 años, es oriunda de Loreto, en el departamento San Miguel, y desde hace meses lucha contra un osteosarcoma, un tipo de cáncer óseo que derivó en la amputación de su pierna izquierda por encima de la rodilla.
Desde fines de mayo, Luna se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires junto a su madre, Aída Verón, para continuar su tratamiento oncológico en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Ambas se alojan en las inmediaciones del centro de salud, pero atraviesan una compleja situación debido a la falta de una medicación complementaria esencial para el tratamiento y a dificultades para sostener el alojamiento.
Según explicó su madre, desde hace tres meses Luna no recibe las vitaminas recetadas por su oncólogo, necesarias para acompañar la quimioterapia y evitar complicaciones en su estado general de salud. A pesar de haber presentado recetas actualizadas, historia clínica y toda la documentación requerida, la medicación aún no fue entregada.
A esta situación se suma la falta de una prótesis, también solicitada oportunamente, y las dificultades económicas que enfrenta la familia para cubrir gastos básicos durante el tratamiento lejos de su hogar.
El caso de Luna se encuentra alcanzado por la Ley Nacional 27.674, que garantiza la protección integral de niños, niñas y adolescentes con cáncer, incluyendo la cobertura total de tratamientos, medicamentos, insumos y alojamiento cuando la atención se realiza a más de 100 kilómetros del lugar de residencia.
Mientras se gestionan las respuestas correspondientes, la familia recibe el acompañamiento solidario de personas y organizaciones que colaboran con la compra de medicamentos, alimentos y otros insumos indispensables. Actualmente, Luna necesita una alimentación proteica específica para afrontar la anemia y los efectos secundarios propios del tratamiento oncológico, un gasto que hoy se cubre principalmente con ayuda externa.
En paralelo, el alojamiento donde se hospeda la familia mantiene una deuda acumulada, lo que generó riesgo de desalojo. Gracias a gestiones solidarias, se logró una prórroga temporal para evitar que Luna y su madre quedaran en la calle mientras continúa el tratamiento.
Otro obstáculo es que el Certificado Único de Discapacidad (CUD), tramitado en Corrientes, no tiene validez operativa en la Ciudad de Buenos Aires, lo que limita el acceso a beneficios vinculados al transporte y la atención médica.
Quienes deseen colaborar con la familia pueden hacerlo a través de la cuenta de Mercado Pago a nombre de Aída Graciela Verón, alias: River25demayo.mp, destinada a cubrir gastos de medicación, alimentación y tratamiento de Luna.