A 24 horas del inicio del operativo en Puerto Madryn, Sofía, la joven buzo de 23 años continúa desaparecida y el rastrillaje en el mar no arrojó un resultado esperanzador confirmado con partes oficiales. En ese marco, la tarea es sostener la búsqueda en el área señalada y, al mismo tiempo, esperar definiciones judiciales sobre cómo se produjo la secuencia.
Según informaron los responsables de la actividad, la ausencia de la turista se advirtió al concluir la práctica, cuando sólo tres de los buceadores retornaron a la superficie. El hecho fue informado de inmediato a las autoridades, lo que activó los protocolos de emergencia.
En ese contexto, Leo, el novio de la joven denunció negligencia por parte de las autoridades y pidió ayuda para encontrarla. “Lamentablemente tuvimos un accidente debajo del agua y no le encontramos desde ayer. Quiero encontrarla. La Prefectura no tuvo rápida acción y se centraron en lo burocrático primero en vez de buscar inmediatamente y aceptar la ayuda de otros buzos de la escuela de Madryn”, escribió en una historia de Instagram.

“Toda la comunidad estás expectante. La fiscal a cargo nos quiere hacer firmar una declaración de que no nos vayamos de la ciudad”, agregó el joven.
Después publicó una imagen de Sofía con un conmovedor mensaje: “Tengo la esperanza de volverte a encontrar. Todavía te espero”.
Por otra parte, se detalló que los otros tres acompañantes, de 26, 33 y 37 años que participaron de la actividad, fueron trasladados al Hospital Andrés Isola, ya que dos de ellos permanecen en cámara hiperbárica debido a síntomas compatibles con descompresión, mientras que el tercero continúa internado en observación.
“En estas circunstancias siempre hay protocolos a seguir y uno de ellos es la cantidad de instructores por persona, como así también saber cómo se iba a desarrollar la actividad”, analizó la situación el instructor de buceo, Rodrigo Medina, en diálogo con La Mañana por C5N.
En esa línea, respecto a qué pudo haber fallado, sostuvo que siempre se debe analizar en qué condiciones se encuentran los equipos: “Si es una imnersión de 20 metros se debe hacer una parada de seguridad, que consiste en controlar lo que se llama la velocidad del ascenso”. “En lo que es el buceo deportivo son dos personas; no hay forma, y no debe haber, de que alguien bucee solo. No sabemos qué pasó y por qué se separó del grupo”, detalló.
En cuanto a lo que respecta a la causa, las autoridades indicaron que se abrió una investigación sobre la empresa que organizó la salida. Según trascendió, la operadora no integra la Asociación de Operadoras de Buceo de Puerto Madryn, lo que abrió interrogantes sobre su habilitación y el cumplimiento de los protocolos de seguridad correspondientes.
Se espera que en las próximas horas se emita un nuevo parte oficial con detalles sobre la continuidad del operativo. Además, fuentes vinculadas al caso indicaron que familiares de la joven estarían viajando hacia Puerto Madryn mientras continúan las tareas de rastrillaje.