En medio de un clima de extrema tensión en México, 23 presos escaparon del penal de Puerto Vallarta tras una serie de enfrentamientos que también provocaron disturbios dentro del establecimiento. Las peleas en la cárcel fueron controladas posteriormente, aunque el episodio dejó un saldo fatal, entre ellos un custodio muerto.
La escalada de violencia se extendió a 13 de los 32 estados del país. Según el Gobierno de Jalisco, al menos 58 personas murieron en los incidentes, de las cuales 25 eran agentes de la Guardia Nacional. También fallecieron un policía investigador de la Fiscalía estatal, un guardiacárcel y una mujer civil, mientras que 30 de los fallecidos pertenecían a un cartel mexicano.
Por los hechos, las autoridades detuvieron a 41 personas: 20 por su presunta participación en los episodios de violencia y otras 21 acusadas de saqueos y ataques organizados. El operativo de seguridad continúa en distintas regiones del país, mientras las autoridades buscan recapturar a los prófugos y restablecer el control en las zonas afectadas.