Detrás del brutal femicidio de Malena Maidana, la joven de 26 años que fue asesinada a puñaladas en domingo a la noche cuando caminaba por la calle en Ezeiza, hay un principal y único acusado: Nahuel Lau de Hoz.
El detenido, de 22 años, fue identificado como el autor del crimen gracias a las cámaras de seguridad de la zona y quedó a disposición de la fiscal María Lorena González, titular de la UFI3 especializada en Violencia de Género Descentralizada de Ezeiza.
Lau de Hoz formaba parte del equipo de la agencia de desarrollo web y capacitaciones a empresas “Neurus”, donde, según informaron desde la compañía, “colaboraba haciendo videos y colaboraciones”.
Tras conocerse su detención, la empresa lo desafectó y repudió el asesinato.
En una entrevista para el podcast “Multiplicadoras-Mamá Freelance”, el acusado se definió como “un amante del freelance y del emprendimiento”.
Incluso, en tono irónico, llegó a decir: “Más que experto en finanzas, soy experto en quilo... financieros”, según se escucha en una grabación publicada en mayo de 2025.
Esa imagen pública contrasta hoy con la grave acusación que enfrenta. Durante el operativo de detención, la Policía secuestró la ropa que habría utilizado el día del ataque, un par de zapatillas con manchas de sangre y varios cuchillos, uno de los cuales sería el arma homicida.
Actualmente, Lau de Hoz permanece detenido y a disposición de la Justicia.
El comunicado de la Agencia Neurus, donde trabajaba el presunto femicida de Malena Maidana. (Foto: Facebook/Neuros).
En medio de la investigación, la causa sumó otro capítulo insólito: tres profesionales de la salud fueron detenidos, acusados de robar el celular de Malena mientras intervenían en la escena del crimen. Se trata de una médica, una enfermera y un ambulanciero.
El teléfono en cuestión, un iPhone 16, fue localizado por la Policía mediante rastreo satelital en la base de emergencias donde trabajaban los profesionales.
El hurto habría ocurrido durante la madrugada del lunes, cuando el equipo médico intervino en la calle Manuel Andrada, en La Unión, para certificar la muerte de la joven.
Según la reconstrucción del caso, los profesionales habrían aprovechado la manipulación de las pertenencias de la víctima para quedarse con el teléfono.
La ausencia del celular llamó la atención de los investigadores, ya que el dispositivo es considerado vital para conocer el móvil del asesinato, un dato que todavía genera desconcierto en la fiscalía.
Este martes, familiares y amigos de Malena Maidana se movilizaron para reclamar justicia.