El 20 de enero, las gitanas volvieron a la peluquería y le pidieron a la víctima que les entregara todos sus ahorros familiares: 14 millones de pesos. La promesa era que, después de hacer un “trabajo” sobre los billetes, se los iban a devolver.
Con el correr de las horas, al no volver a tener noticias de ellas, la víctima empezó a darse cuenta de que había sido estafada y les mandó reiterados mensajes reclamándoles su dinero. Pero nunca más le respondieron.
Fue entonces cuando Merlín tomó una drástica decisión: bebió una botella de ácido muriático para quitarse la vida. Sin embargo, cuando empezó a sentirse mal se arrepintió y alcanzó a pedirle ayuda a su pareja.
El hombre la trasladó de urgencia al hospital, pero ya era tarde. Murió poco después de ingresar.
La víctima identificó a las estafadoras antes de morir
Durante sus últimos momentos con vida, la mujer le confesó a su pareja que había sido estafada y le pidió perdón por lo que había hecho.
También dejó cartas en las que incriminó a las tres mujeres y le pidió a su esposo que revisara los chats para reconstruir la estafa de la que había sido víctima.
Quiénes son las prófugas y cómo sigue la causa
Tras la muerte de Merlín, la UFI 19 inició una investigación que incluyó el análisis de cámaras de seguridad y el secuestro de su celular.
El trabajo de los peritos permitió identificar a las acusadas, que usaron identidades falsas para moverse por la zona. Pero cuando la policía fue a buscarlas al barrio La Perla, en Temperley, ya no estaban allí.
Según confirmaron fuentes cercanas a la causa a Diario Conurbano, el fiscal Ignacio Torrigino dictó la orden de detención para las tres mujeres: Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich. Hasta el momento, siguen prófugas y la búsqueda continúa.