Al no lograr obtener noticias de su paradero, se generó una alerta naranja de Interpol, por lo que las autoridades chilenas realizaron diversas consultas al Servicio Penitenciario Federal para determinar si se encontraba en Argentina.
“Recibida la solicitud, la Policía de la Ciudad, en el marco de tareas de cooperación y reciprocidad con fuerzas nacionales e internacionales, realizó una compulsa de sus sistemas y registros, poniendo el foco en personas extranjeras involucradas en hechos de robo”, señala el escrito.
En esa búsqueda se detectó un sumario por “robo y privación ilegítima de la libertad”, en el que uno de los imputados figuraba con otra identidad y presunta nacionalidad peruana, pero cuya fotografía presentaba características similares a las del prófugo.
En aquel episodio, ocurrido el 2 de octubre de 2025, el personal fue desplazado por un robo en el barrio porteño de Boedo, según informó la Agencia Noticias Argentinas. Al llegar al lugar se constató la fuga de los sospechosos por casas linderas y luego por la calle, hasta que se logró la detención del acusado.
Con la confirmación de que el detenido correspondía al prófugo buscado en Chile, se activaron las comunicaciones pertinentes y ahora la Justicia del país vecino comenzó el proceso de extradición.
