Un choque frontal entre dos camionetas en la ruta 3, al sur de la provincia de Chubut, terminó con tres personas muertas y otras tres con heridas de gravedad.
El impacto ocurrió a unos 42 kilómetros al sur de Garayalde, en un tramo comprendido entre Malaspina y Estancia La Jorgelina. Por motivos que aún se investigan, una Ford EcoSport en la que viajaban cuatro personas colisionó de frente contra una Toyota Hilux ocupada por dos personas. La violencia del choque fue tal que ambos vehículos quedaron completamente destruidos.
Las víctimas fatales fueron Leandro Augusto Bría, de 38 años, quien conducía la EcoSport, junto a su madre, Raquel Morando, de 70, y su hermana, Bárbara Raquel Bría, de 45. El hombre se desempeñaba como funcionario en el área de Obras Públicas de la Municipalidad de Rawson, lo que generó una fuerte conmoción en la comunidad.
En ese mismo vehículo viajaba también un nene de 11 años, sobrino de Bría, quien logró sobrevivir pero permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. El menor presenta múltiples fracturas en distintas partes del cuerpo y su estado es delicado.

La camioneta quedó destruida tras el choque. (Foto: PFA)
Por su parte, los ocupantes de la Toyota Hilux —Iván Andrés Morellato y Fabiola Vanina Alonso, ambos de 52 años y oriundos de Córdoba— resultaron heridos y debieron ser hospitalizados. Él sufrió una fractura expuesta en uno de sus brazos, mientras que ella presenta politraumatismos que requirieron una intervención quirúrgica.
Tras el siniestro, trabajaron en el lugar efectivos de la Policía del Chubut, bomberos, personal de Criminalística y agentes de Gendarmería Nacional. Debido a la magnitud del hecho, el tránsito en la ruta permaneció interrumpido durante varias horas.
La investigación quedó en manos del Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia. El jefe de fiscales, Cristian Olazábal, indicó que existen indicios de que la Toyota Hilux circulaba a alta velocidad antes del impacto, aunque aclaró que se trata de datos preliminares que deberán ser corroborados mediante peritajes.
Según explicó el funcionario judicial, las condiciones del entorno también jugaron un papel clave: la presencia de escarcha sobre el asfalto, la baja visibilidad por la oscuridad y la posible caída de granizo al momento del choque complican la reconstrucción del hecho. “Es complejo determinar con certeza qué vehículo provocó la colisión”, señaló, y anticipó que se avanzará con pericias accidentológicas para establecer responsabilidades.