01/04/2026 - Edición Nº512

Actualidad

presunta sobredosis de propofol

Quién era "Alito", el anestesista que murió por una presunta sobredosis de propofol

13:18 | Su fallecimiento destapó una investigación por el presunto robo de fármacos dentro de hospitales para su consumo en fiestas privadas.



Alejandro Salazar, un anestesista de 29 años, fue hallado sin vida en su departamento del barrio porteño de Palermo el pasado 20 de febrero. Su fallecimiento derivó en una investigación en curso por presuntos robos de propofol y fentanilo de hospitales para el consumo en fiestas clandestinas.

Salazar, conocido como "Alito" entre sus compañeros, fue residente del Hospital Rivadavia y realizaba una rotación de guardia pediátrica en el Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez. Aquel 20 de febrero tenía que ir a trabajar a la Fundación Favaloro, donde lo esperaban para que intervenga en una operación, pero no se presentó.

Aquel viernes, fue su hermana quien alrededor de las 17 decidió llamar al servicio de emergencias del 911 luego de no obtener respuestas antes los reiterados llamados y conocer que el residente no se había presentado a su lugar de trabajo.

Alejandro fue encontrado sin vida dentro de su departamento situado en un edificio de la calle Juncal al 4600.

El anestesiólogo estaba tendido en el suelo de su habitación sin signos vitales. Tenía una vía intravenosa conectada en el pie derecho y la marca de un catéter en el izquierdo. Además, a su alrededor encontraron inyecciones y elementos descartables, según informaron fuentes del caso a Clarín.

El informe preliminar de la autopsia determinó que la causa de muerte del anestesiólogo fue congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico, pero aún resta saber la causa de base. Se cree que se debió a una sobredosis. Los resultados de los análisis toxicológicos estarán disponibles dentro de dos semanas.

La trágica muerte de Zalazar derivó en una investigación paralela sobre el presunto robo de sustancias catalogadas de uso hospitalario, adicciones y fiestas privadas donde se consumían estas drogas en denominados "viajes controlados".

El expediente se encuentra en manos del fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone.

La investigación por el robo de propofol y fentanilo

A partir del fallecimiento, una causa paralela avanzó sobre la procedencia de las sustancias y derivó en el Hospital Italiano, donde se detectó el faltante de anestésicos de uso restringido. En ese marco, H.B, médico del área de Anestesiología, y D.L, una residente de tercer año de la especialidad, quedaron señalados como los principales sospechosos por la presunta sustracción de propofol y fentanilo.

Según trascendió, H.B. presentó su renuncia luego de que se identificara el origen de los fármacos vinculados al caso. Por su parte, desde el hospital confirmaron la existencia de irregularidades y señalaron que se iniciaron actuaciones internas para esclarecer lo sucedido y reforzar los controles.

La causa también analiza el eventual uso indebido de estas sustancias fuera del ámbito hospitalario. Fuentes judiciales indicaron que se evalúan distintas hipótesis vinculadas a prácticas no autorizadas en las que podrían haberse utilizado estos anestésicos.