En este nuevo esquema, los equipos estarán distribuidos en doce zonas de cuatro integrantes cada una. Clasificarán a los dieciseisavos de final los dos mejores de cada grupo y los ocho mejores terceros, lo que implica una mayor cantidad de partidos y un recorrido más exigente hacia el título: quienes lleguen a la final deberán disputar ocho encuentros, uno más que en Qatar 2022.