Con temperaturas cercanas a los 26 grados, el cambio de clima fue abrupto. En cuestión de minutos, la lluvia intensa transformó calles en verdaderos ríos, con autos parcialmente, y en algunos casos totalmente, cubiertos por el agua.
Lo que comenzó como una jornada típica de calor húmedo en Mar del Plata terminó en un escenario de caos en pocos minutos. Una tormenta intensa, que duró apenas siete minutos, generó anegamientos severos, calles colapsadas y complicaciones para circular en distintos puntos de la ciudad.
Con temperaturas cercanas a los 26 grados, el cambio de clima fue abrupto. En cuestión de minutos, la lluvia intensa transformó calles en verdaderos ríos, con autos parcialmente, y en algunos casos totalmente, cubiertos por el agua.
Aunque el Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta a corto plazo por tormentas fuertes, la magnitud del fenómeno sorprendió a vecinos y automovilistas.
Los mayores inconvenientes se registraron en la zona sur de la ciudad, especialmente en:
En estos sectores, la acumulación de agua fue casi inmediata, lo que dejó en evidencia las limitaciones del sistema de drenaje ante lluvias intensas en períodos tan breves.

Según informaron fuentes de Defensa Civil, el fenómeno se caracterizó por una gran cantidad de agua caída en pocos minutos.
A diferencia de otros temporales, no hubo vientos fuertes ni actividad eléctrica significativa, lo que evitó daños estructurales como caída de árboles o voladuras de techos. Sin embargo, el impacto del agua fue suficiente para generar serios inconvenientes.
En medio de la emergencia, se vivieron escenas insólitas. Algunos vecinos aprovecharon las calles inundadas para salir con kayaks, tablas de surf y gomones, en imágenes que rápidamente se viralizaron en redes sociales.
Otros, en cambio, intentaban desesperadamente rescatar sus vehículos o evitar que el agua dañara los motores, en medio de calles completamente colapsadas.

El contraste fue evidente: mientras la zona sur quedó bajo el agua, en sectores del centro y norte las lluvias fueron mucho más leves y no generaron mayores complicaciones.
Esta diferencia vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de ciertos barrios frente a eventos climáticos extremos. Las previsiones indican que la inestabilidad podría continuar en Mar del Plata y extenderse a localidades cercanas como Batán, Balcarce y Miramar.