Según informaron fuentes judiciales, la decisión se basa en la legislación vigente, que impide juzgar penalmente a menores de esa edad. En ese marco, el joven no podrá recibir una pena ni una medida cautelar privativa de la libertad, sin embargo, continuará alojado en un instituto de menores en Santa Fe mientras se define su situación.
La audiencia de atribución de cargos se llevó a cabo en los Tribunales locales, donde los fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Carlos Vottero y Luis Schiappa Pietra, brindaron detalles generales del avance de la causa. “Es una investigación muy compleja. En muy pocos días pudimos reconstruir momentos previos y posteriores al hecho”, señalaron, aunque evitaron profundizar en detalles sensibles.
Respecto a la situación del imputado, explicaron que no existe pretensión punitiva debido a su condición de no punible según la ley actual. La normativa vigente (a Ley 22.278) establece que los menores de 16 años no pueden ser juzgados penalmente y, además, aclararon que la nueva Ley Penal Juvenil aún no entró en vigencia y recién comenzará a regir el 5 de septiembre.

Uno de los puntos que surgió en la audiencia es que el hecho habría tenido cierto grado de planificación. Los investigadores indicaron que el ataque estaría atravesado por vínculos y relaciones tanto familiares como en redes sociales, aspectos que ahora son eje central de la investigación. “Este es un evento que tuvo cierta planificación y está vinculado a distintas relaciones que serán analizadas en profundidad”, remarcaron desde el MPA.
Cómo sigue la causa y la situación del acusado
El adolescente permanece bajo custodia en un instituto de seguridad de la provincia, donde es evaluado por un equipo interdisciplinario. De acuerdo con la defensa, su futuro podría definirse en función de medidas de tipo “curativas”, más que punitivas.
La abogada Mariana Oroño, integrante del equipo legal del joven, indicó que la familia atraviesa la situación “como puede” y confirmó que el menor está acompañado por su padre. Además, sostuvo que hasta el momento no hubo contacto entre la familia del acusado y la de la víctima.

Ian Cabrera, de 13 años, fue asesinado antes del inicio de la jornada escolar, en un hecho que generó una profunda conmoción en San Cristóbal y en todo el país. Sus padres decidieron no participar de la audiencia judicial.
El adolescente fue despedido en medio de escenas de profundo dolor por parte de familiares, amigos y compañeros de escuela, que aún no logran asimilar lo ocurrido.
Allanamientos y medidas en la investigación
En paralelo, la causa continúa con distintas medidas judiciales. La Policía de Santa Fe realizó allanamientos en la vivienda donde residía el acusado junto a su familia, pocas horas después del ataque.
Posteriormente, se llevó a cabo un nuevo operativo en el mismo domicilio con participación de la Policía Federal. En ese terreno también funciona un comercio familiar, que fue incluido en los procedimientos.
Hasta el momento, las autoridades no informaron oficialmente qué elementos fueron secuestrados durante los allanamientos.