La fiscalía llevó a cabo las primeras medidas de investigación, aunque decidió desestimar la causa ya que, después de la opinión de una psicóloga que intervino, consideró que las conductas no configuraban un tipo de abuso sexual. De esta manera, el expediente se archivó en enero de 2025.
Tiempo después, el caso sumó una segunda pericia psicológica, en la cual se puso en evidencia los efectos del trauma de la víctima. La fiscalía reabrió la causa y decidió imputar al odontólogo en septiembre del año pasado por el delito de abuso sexual simple, que prevé una pena de hasta tres años de prisión.
Dos meses más tarde, el fiscal Gastón Avila solicitó el sobreseimiento del acusado, ya que afirmó que no era posible acusarlo de abuso sexual debido a los resultados del primer informe que realizó la psicóloga.
Sin embargo, el juez Ignacio Pombo desestimó este pedido y elevó la causa a juicio. De esta manera, la Justicia deberá fijar la fecha de inicio del proceso judicial en las próximas semanas.
