La vida de Matías Ferlini ya no será la misma de antes. El defensor de 9 de Julio de Rafaela vivió el pasado fin de semana un inesperado episodio de salud que le planteó un cambio de mentalidad a futuro. Mientras viajaba en micro con el equipo para jugar un partido de la tercera fecha del Torneo Federal A, sintió los síntomas de un ACV y asustó a todos.
Por primera vez, el jugador de 22 años habló con TN y relató en primera persona cómo fue ese momento límite que lo obligó a frenar su carrera y lo puso cara a cara con el miedo.
“Ya estoy bien, en mi casa, tratando de estar lo más tranquilo posible para recuperarme”, aseguró Ferlini, que todavía sigue bajo tratamiento y con estudios médicos para determinar el origen del episodio.
El domingo, el plantel de 9 de Julio viajaba rumbo al estadio de Sportivo Las Parejas para enfrentar al local. Ferlini empezó a sentirse mal arriba del colectivo: “Arranqué sintiendo mucho dolor en la sien, con fuerte dolor de cabeza, hormigueos. Después de eso se me durmió el brazo izquierdo. Cuando quise avisarle a un compañero, se me trababa la lengua”.

La situación se volvió cada vez más preocupante. “Le avisaron al cuerpo técnico, frenamos en una estación de servicio, bajamos y ahí sentí también que tenía la pierna izquierda un poco debilitada. Me llevaron al hospital de Las Parejas para poder diagnosticarme”, relató.
Los síntomas experimentados fueron todos compatibles con un accidente cerebrovascular (ACV): “Mucho dolor de cabeza, mareos, hormigueo y la vista un poco nublada, con problema en el habla”, resumió.
Cuando comenzaron a manifestarse, ni él ni sus compañeros entendían la gravedad de lo que estaba pasando. “No lo asimilaba, de hecho, hasta que no estuve internado en Rafaela no me di cuenta”, admitió.
El club 9 de Julio emitió un comunicado el miércoles para dar a conocer lo sucedido y dar tranquilidad a la comunidad futbolística. “En primera instancia, fue trasladado al hospital local, donde recibió las primeras asistencias, y posteriormente derivado a la ciudad de Rafaela para continuar con su evaluación y tratamiento. No presenta secuelas a raíz de este episodio”, informó.
Si bien todavía no hay un diagnóstico preciso, los estudios realizados evidenciaron otras lesiones que podrían ser previas, por lo que se indicó medicación preventiva y la continuidad de análisis complementarios. Hasta el momento, los estudios cardiológicos arrojan resultados normales.
Sobre su futuro en el fútbol, Ferlini fue cauto: “Hay que ver qué dicen los estudios. Del futuro en el fútbol no se habló porque hasta que no se sepa bien el resultado y el por qué pasó, de dónde viene el problema, no hay un diagnóstico”.
El defensor contó que el tratamiento actual consiste tomar dos pastillas por día. “El aprendizaje que me quedó fue que tengo que enfocarme más en mí, en lo que verdaderamente importa, en lo que me hace bien y no me puedo hacer cargo de todo. Tengo que disfrutar el momento que estoy pasando y lo lindo que puede ser el día de mañana”, reflexionó.
Ferlini llegó a 9 de Julio a fines del año pasado y ahora su prioridad será la salud. El fútbol, por el momento, puede esperar.