Manchas de sangre y una pared sospechosa
Todo comenzó durante la jornada del pasado domingo, cuando trabajadores de una obra ubicada en Costanera Quirós y calle Moreno detectaron manchas de sangre en uno de los sectores del edificio en construcción.
Un hallazgo estremecedor sacudió a la ciudad de Colón, en Entre Ríos, cuando la Policía encontró el cuerpo de un hombre oculto dentro de una pared en una obra en construcción. El caso, que ya es investigado como homicidio calificado, generó conmoción por las características del ocultamiento y las sospechas que rodean al hecho.
Todo comenzó durante la jornada del pasado domingo, cuando trabajadores de una obra ubicada en Costanera Quirós y calle Moreno detectaron manchas de sangre en uno de los sectores del edificio en construcción.
La situación encendió las alarmas y motivó un llamado inmediato a la Policía. Al llegar, los efectivos advirtieron una pared recientemente levantada en el hueco de una escalera, lo que resultó sospechoso.
Ante esa escena, se ordenó la demolición parcial de la estructura para verificar qué ocultaba.

Durante el procedimiento, los agentes hicieron el descubrimiento más impactante: un cadáver escondido dentro del muro y cubierto con cal.
Se trata de una práctica utilizada en algunos crímenes para acelerar la descomposición del cuerpo y evitar la propagación de olores, lo que sugiere un intento deliberado de ocultamiento.
El operativo requirió la intervención de Bomberos Voluntarios y personal de Criminalística, debido al estado de descomposición y a la complejidad del lugar.
Si bien aún resta la confirmación oficial, los primeros datos indican que la víctima sería un albañil de nacionalidad paraguaya que trabajaba en la misma obra. Según la investigación, el hombre llevaba al menos 15 días desaparecido, aunque no se había radicado una denuncia formal por su ausencia.
Este dato refuerza la hipótesis de que el crimen habría ocurrido en ese mismo lugar y que el cuerpo fue ocultado poco después.
La causa quedó a cargo de los fiscales María Noelia Batto y Alejandro Perroud, quienes la caratularon como homicidio calificado.
En paralelo, los investigadores avanzan sobre distintas líneas. Una de ellas apunta a un sospechoso oriundo de la provincia de Buenos Aires, aunque por el momento no se difundieron detalles.
También se esperan los resultados de la autopsia, que serán clave para determinar la mecánica de la muerte y si hubo participación de terceros.
Tras el hallazgo, el lugar quedó clausurado y bajo custodia policial, mientras continúan las tareas periciales.