Mientras se prepara para el Mundial 2026, la Selección argentina recibió noticias por parte de uno de sus rivales en la fase de grupos: Jordania tuvo que realizar un cambio de último momento en la lista de convocados por la lesión de uno de sus jugadores.
Ibrahim Sabra, delantero de 20 años, se rompió los ligamentos del tobillo izquierdo y se queda afuera de la Copa del Mundo. Los asiáticos se quedan sin delantero natural suplente y tuvieron que conseguir un reemplazo de urgencia.

Sabra se pierde el mundial por una dura lesión en su tobillo izquierdo (Foto: Instagram @ibrahim_sabra_7)
En su lugar, el entrenador Jamal Sellami, convocó a Mohammad Abu Ghosh, lateral izquierdo del Al-Hussein SC de la primera división de Jordania. El cambio llamó la atención por haber incluido a un defensor en lugar de un delantero.
El 27 de junio, en la última fecha de la fase de grupos del Mundial 2026, la Selección argentina enfrentará a Jordania a partir de las 23 horas en la ciudad de Dallas.
Jordania llegará al Mundial 2026 con la lógica etiqueta de debutante, pero dentro de ese equipo que jugará por primera vez la Copa del Mundo hay un nombre que concentra casi toda la atención.
Se trata de Mousa Al-Tamari, el futbolista sobre el que se apoyan buena parte de las ilusiones del conjunto asiático y al que, desde hace años, arrastra un apodo que inevitablemente despierta curiosidad: el “Messi jordano”.

Mousa Al-Tamari
Al-Tamari es el diferente, el que rompe estructuras, el que pide la pelota cuando el partido se traba y el que puede sacar una ventaja donde antes no parecía haber nada.
Es el emblema de una generación que logró algo inédito para el fútbol del país. Capitán, referente y pieza determinante en la clasificación al Mundial, quedó asociado a un momento histórico. Su nombre, de algún modo, marca un antes y un después.