La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina no solamente representa el final de una etapa deportiva. También significa el cierre de una carrera internacional que dejó una cantidad de registros difíciles de igualar. Después de más de dos décadas vestido de celeste y blanco, el capitán se marcha con estadísticas que modificaron para siempre el historial de la Albiceleste.
Messi acumuló 207 partidos con la Selección Argentina, una cifra que lo convirtió en el futbolista con más presencias en la historia del combinado nacional. A esa marca le sumó 125 goles, con un promedio de 0,60 tantos por encuentro, y 65 asistencias, otro registro de enorme relevancia dentro del fútbol de selecciones.
El rosarino, además, consiguió ganar 148 de los encuentros que disputó y logró marcar durante 21 años consecutivos, entre 2006 y 2026. La continuidad durante semejante período constituye una de las características más llamativas de su trayectoria.

Lionel Messi entre los mejores jugadores argentinos según la IA.
La producción goleadora del capitán no quedó concentrada en un único torneo. La Pulga convirtió tanto en partidos amistosos como en las principales competencias oficiales de Sudamérica y FIFA. En 61 amistosos internacionales convirtió 54 goles, mientras que en las Eliminatorias Sudamericanas alcanzó los 36 tantos en 72 encuentros. Ese registro lo posicionó como el máximo goleador histórico de las Eliminatorias Conmebol.
Los Mundiales también tuvieron una importancia central dentro de su estadística. Messi marcó 21 goles en 34 partidos mundialistas, convirtiéndose en el argentino que más veces convirtió en la historia de la Copa del Mundo y también en uno de los futbolistas con mayor cantidad de presencias en el torneo.
En la Copa América, por su parte, sumó 14 goles en 39 presentaciones y alcanzó el récord de partidos disputados en la historia de la competencia. A esos registros se agrega su participación en la Finalissima, donde entregó dos asistencias.

La historia del capitán con Argentina también puede medirse a través de sus participaciones mundialistas. El delantero estuvo presente en seis ediciones de la Copa del Mundo: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Norteamérica 2026.
Su producción goleadora fue creciendo en diferentes momentos de su carrera. En 2006 marcó un gol, mientras que en Sudáfrica 2010 no pudo convertir. Cuatro años después hizo cuatro tantos y fue elegido Balón de Oro pese al subcampeonato argentino.
En Rusia volvió a marcar una vez, mientras que Qatar representó uno de los capítulos más importantes de su historia: anotó siete goles y terminó levantando el trofeo, además de quedarse nuevamente con el Balón de Oro del Mundial. En 2026, según el registro presentado, llegó a ocho goles, cerrando así una participación mundialista extraordinaria.

El impacto de Messi tampoco puede analizarse solamente desde sus goles. Sus 65 asistencias fueron repartidas entre 27 compañeros, una muestra de su capacidad para generar juego y convertir a otros futbolistas en protagonistas.
El principal receptor fue Lautaro Martínez, quien recibió diez pases gol del capitán. Detrás aparecen Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín, con nueve asistencias cada uno. Más atrás quedaron Ángel Di María y Carlos Tévez, ambos con cuatro goles asistidos por Messi.
El recorrido del capitán también estuvo acompañado por una colección de títulos que terminó de completar su historia con Argentina. El 10 conquistó el Mundial de Qatar 2022, las Copas América de Brasil 2021 y Estados Unidos 2024, además de la Finalissima 2022.
En categorías juveniles también fue campeón del Mundial Sub-20 de Países Bajos 2005 y consiguió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. De esta manera, el ciclo de Lionel con la Argentina queda respaldado por una combinación prácticamente inigualable: récords individuales, títulos colectivos, goles, asistencias, longevidad y una presencia constante durante más de dos décadas.