Los fiscales federales remarcaron en un documento ante un tribunal de Nueva York que Maduro autorizó "el uso de la tortura contra personas específicas". Además, señalaron que los hechos habrían ocurrido para "preservar y proteger el poder y la autoridad de los miembros de la conspiración, e intimidar, hostigar y neutralizar a sus oponentes, incluso mediante secuestros".
