12/10/2026 - Edición Nº706

Judiciales

Femicidio de Agostina Vega

Femicidio de Agostina Vega: las seis causas paralelas que surgieron del análisis de los celulares y los mensajes

18:01 | El expediente por el crimen de la adolescente de 14 años derivó en nuevas investigaciones. La justicia también reconstruyó los movimientos de Viviana, la mamá de Claudio Barrelier, el principal acusado.



La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en mayo en Córdoba, abrió una serie de líneas judiciales que exceden el crimen.

Mientras seis personas quedaron más cerca de un eventual juicio por el homicidio y su presunto encubrimiento, al menos seis causas derivadas siguen abiertas para determinar si hubo otros delitos.

Los nuevos expedientes surgieron del análisis de los teléfonos celulares, los mensajes y el resto de las pruebas recolectadas durante la instrucción. Entre las posibles irregularidades que se investigan aparecen hechos vinculados con la integridad sexual, la presunta tenencia de material de abuso sexual infantil, la explotación sexual, la comercialización de drogas y posibles episodios de violencia familiar.

Según detalló el diario La Voz, la dimensión del trabajo judicial fue significativa: 115 días de investigación, alrededor de 200 personas involucradas, más de 350 informes, 13 pericias, unos 150 testimonios y más de 6.000 mensajes examinados. El requerimiento de elevación a juicio elaborado por el fiscal Raúl Garzón tiene 444 fojas.

Para las autoridades, la investigación principal por el femicidio está concluida y en condiciones de avanzar hacia el juicio, pero advierten que las otras causas recién comienzan.

La casa de Claudio Barrelier, donde asesinaron a Agostina. (Foto: gentileza La Voz).

La casa de Claudio Barrelier, donde asesinaron a Agostina. (Foto: gentileza La Voz).

Las seis causas que surgieron del expediente principal

El análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados permitió detectar elementos que, por su posible relevancia penal, debieron ser derivados a otras fiscalías. Según fuentes judiciales, ya se conocen al menos seis investigaciones, aunque todavía se analizan otras líneas.

Entre los hechos que quedaron bajo la lupa aparecen posibles delitos contra la integridad sexual, material que podría constituir imágenes de abuso sexual infantil y presuntos hechos de explotación sexual relacionados con el entorno conocido como “Wachitas”.

También se investigan posibles irregularidades o coimas vinculadas con ese ámbito, hechos relacionados con Maximiliano Fassetta y la presunta comercialización de estupefacientes, y episodios de violencia familiar registrados en 2025.

La aparición de estas líneas no implica que todos los delitos estén acreditados ni que se haya confirmado la existencia de seis nuevas víctimas. Tampoco significa que todos los hechos estén relacionados entre sí o que comprometan penalmente a Barrelier.

Una de las investigaciones que más llamó la atención quedó a cargo del fiscal Juan Fernando Ávila Echenique, a partir del hallazgo de material de contenido sexual.

El abogado Carlos Argüello, defensor de Barrelier, confirmó que su cliente enfrenta una nueva imputación vinculada con la presunta tenencia de material de abuso sexual infantil. Además, señaló que se analiza si existieron otras conductas relacionadas con ese contenido.

Según fuentes de la causa principal, entre los archivos había imágenes con características compatibles con posibles actos sexuales violentos. Algunas mostraban ataduras o elementos de sujeción, un aspecto que los investigadores también examinaron a la luz de otro episodio denunciado en 2025.

Agostina tenía 14 años. (Foto: NA)

Agostina tenía 14 años. (Foto: NA)

No obstante, los investigadores aclararon que esas imágenes no corresponden a Agostina y que tampoco está probado que hayan sido tomadas en la habitación donde se investiga el asesinato. Por ahora, tampoco se estableció la identidad de todas las personas que aparecen ni si existió consentimiento.

Por ese motivo, el material forma parte de investigaciones paralelas que deberán determinar qué ocurrió y si existieron delitos.

La madre del acusado, bajo la lupa por sus movimientos en Cofico

Otro capítulo de la investigación se concentró en Viviana, la madre de Barrelier. En esa línea, reconstruyeron sus desplazamientos, analizaron sus comunicaciones y examinaron qué hizo en la casa de Cofico durante los días posteriores a la desaparición de Agostina.

De acuerdo con fuentes judiciales, los mensajes y las llamadas permitieron establecer que la mujer estuvo el sábado y el domingo posteriores al hecho en la zona de Villa de María del Río Seco, en el norte de Córdoba.

El lunes se produjo una conversación relevante con su hijo. El diálogo quedó registrado porque Barrelier tenía sus comunicaciones intervenidas en el marco de otra investigación.

En esa charla, Viviana le preguntó qué había sucedido con la adolescente desaparecida. Según la causa, él respondió que había ayudado a Agostina a trasladarse en un auto y que, por ese motivo, había quedado involucrado en el problema.

La mujer le reprochó que se hubiera comprometido nuevamente en una situación ajena, siempre de acuerdo con la interpretación de los investigadores.

Esa misma noche, cerca de las 21, Viviana llegó a la casa de Cofico acompañada por la hermana de Barrelier. La joven permaneció poco tiempo y después se retiró. La madre, en cambio, se quedó en el domicilio y también estuvo allí el martes, cuando su hijo fue detenido.

Las banderas que fueron peritadas para buscar rastros de sangre

Uno de los episodios que despertó el interés de los investigadores fue una actividad aparentemente doméstica. De acuerdo con una declaración incorporada al expediente, Viviana había barrido y movido algunas banderas de gran tamaño que estaban dentro de la casa.

La fiscalía ordenó entonces un examen específico para determinar si las telas tenían manchas de sangre que pudieran resultar relevantes para la causa.

Las banderas fueron individualizadas y fotografiadas. Los especialistas seleccionaron sectores que presentaban marcas sospechosas, hicieron recortes y los sometieron a estudios bioquímicos.

Los resultados fueron negativos: no se encontraron rastros que permitieran sostener que la mujer había ocultado evidencia sanguínea mediante esos movimientos.

La fiscalía también analizó sus desplazamientos y comunicaciones, pero hasta el momento no reunió pruebas suficientes para atribuirle participación en el femicidio o en su encubrimiento.

Por eso, Viviana no está imputada. Su presencia en la casa y los movimientos que realizó fueron objeto de medidas investigativas, pero no alcanzaron para sostener una acusación penal en su contra.