Galo Ochoa, condenado a 12 años de prisión por atropellar y matar a un joven mientras conducía alcoholizado en Bahía Blanca, fue encontrado muerto este martes en una casa de Punta Alta, provincia de Buenos Aires.
La Policía llegó al domicilio con una orden de detención en el marco de una investigación por el presunto abuso sexual de un adolescente de 17 años.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 17.30, cuando efectivos de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI), con apoyo de policías locales, ingresaron a una propiedad ubicada en Diagonal Cabildo al 800, en el partido de Coronel Rosales.
Los agentes encontraron a Ochoa ahorcado en el baño de la casa. La Justicia deberá determinar las circunstancias de su muerte.
El hombre, de 48 años, había recuperado la libertad en julio de 2025, después de acceder a un beneficio penitenciario por buena conducta. Poco más de un año después, volvió a quedar bajo investigación judicial, esta vez por una denuncia de abuso sexual.
La investigación comenzó el domingo 11 de octubre, alrededor de las 10.30, cuando una familia de Punta Alta llamó a la Policía para pedir asistencia por su hijo de 17 años.
Según la denuncia, el adolescente había regresado a su casa golpeado y presuntamente bajo los efectos de alguna sustancia. Cuando llegaron los efectivos, el joven manifestó que había sido víctima de un abuso sexual.
Ante la situación, solicitaron una ambulancia y lo trasladaron al hospital local, donde quedó en observación acompañado por uno de sus padres.
Durante su declaración, el adolescente identificó un domicilio de Punta Alta donde presuntamente había ocurrido el ataque y aportó información sobre los hombres a los que señaló como responsables.
Con esos datos, los investigadores solicitaron una orden de allanamiento, que se concretó el lunes en una casa de Diagonal Sarmiento al 800.
En el lugar identificaron a Gabriel Luján Palmieri, de 30 años, uno de los sospechosos, y secuestraron prendas de vestir, medicamentos y otros elementos que quedaron incorporados a la investigación.
También encontraron a Ochoa, cuyas características físicas coincidían con la descripción que había proporcionado el adolescente.
A partir de los elementos reunidos, la Justicia ordenó su detención. Sin embargo, cuando los policías fueron a buscarlo el martes por la tarde, lo encontraron muerto.
La investigación por el presunto abuso sexual se encontraba en una etapa inicial y no existía una condena contra Ochoa por ese hecho.
Galo Ochoa había quedado involucrado en un caso que conmocionó a Bahía Blanca durante la madrugada del 1° de enero de 2018.
Aquella noche, atropelló y mató a Matías Streitenberger, de 18 años, mientras conducía un Subaru Impreza a 122 kilómetros por hora y con 1,97 gramos de alcohol por litro de sangre.
Después de embestir al joven, escapó sin detenerse a asistirlo. Posteriormente, fue interceptado por la Policía.
En agosto de 2019, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Bahía Blanca lo condenó a 12 años de prisión por homicidio simple con dolo eventual. Además, recibió una inhabilitación de diez años para conducir.
Los jueces consideraron que Ochoa conocía el riesgo que implicaba manejar alcoholizado y a esa velocidad, y que podía prever las consecuencias de su conducta.
La sentencia fue confirmada en 2021 por el Tribunal de Casación Penal bonaerense.
Sin embargo, en julio de 2025 obtuvo la libertad condicional por buena conducta, según informó el medio local La Brújula 24.
El martes, Ochoa volvió a quedar en el centro de una investigación judicial, esta vez por una denuncia de abuso sexual contra un adolescente. Su muerte se produjo antes de que la Policía pudiera concretar la orden de detención.