Más de diez puertos del Litoral argentino superaron las marcas de alerta y evacuación este jueves 22 por la crecida de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, impulsada por fuertes lluvias en el sur de Brasil.
El avance del agua sobre islas, valles de inundación y campos bajos obligó a encarar traslados de urgencia de hacienda y afectó de manera directa a la producción agropecuaria de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Santa Fe y Entre Ríos.
Según el reporte oficial de Prefectura Naval Argentina, los puntos hidrológicos más comprometidos registran los siguientes valores:

Productores arrean una majada de cabras sobre la banquina de la Ruta 63, en Antequera (Chaco), para salvar al ganado menor del avance de la crecida del río Paraná. (Foto: Captura de video).
El impacto del agua sobre la agricultura familiar muestra su cara más dramática en el departamento San Fernando, en Chaco.
En una recorrida transmitida en vivo desde la localidad de Antequera —sobre la Ruta 63, a la altura de la Ruta 16—, cámaras y cronistas de TN registraron cómo el agua tapona los desagües naturales y no puede fluir hacia el cauce principal del Paraná, generando anegamientos repentinos que dejaron a más de 100 personas evacuadas y auto evacuadas en la zona de Barranqueras.
En los terrenos anegados, los pequeños productores improvisan plataformas de madera para rescatar pollitos y aves de corral antes de que mueran ahogados, mientras arreos de chivos, cerdos y equinos marchan sobre las finas franjas secas de las banquinas para escapar del avance hídrico.
A pocos metros de las viviendas rodeadas por la inundación, las familias apilan piaras de porcinos en islotes de tierra apelmazada y apelan a botes y canoas para llevar auxilio a los animales que quedaron aislados.
A mayor escala, la prioridad en las islas del Paraná concentró la evacuación masiva del ganado vacuno.
Balsas ganaderas y camiones jaula trabajan a destajo para mudar miles de cabezas hacia el continente antes de que la pérdida total de suelo firme deje acorralados a los animales.
Esta logística de emergencia incrementa drásticamente los costos de flete y arriendo, al tiempo que satura los campos de recarga en tierra firme, poniendo en riesgo la oferta forrajera y los índices de preñez de la próxima zafra.

Un grupo de cerdos quedó hacinado en una pequeña franja de tierra elevada para evitar ser arrastrado por el avance del agua en una granja familiar anegada por la crecida. (Foto: Captura de video).
Frente al perjuicio económico que genera el fenómeno hidrológico, la presión política y gremial busca acelerar herramientas de auxilio financiero.
En Entre Ríos, ingresó hoy a la Cámara de Diputados provincial un proyecto de ley para declarar por 180 días la emergencia o desastre agropecuario en 11 departamentos afectados por las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay.
La propuesta parlamentaria contempla prórrogas impositivas, líneas de crédito asistenciales y logística extraordinaria para asistir en el retiro de la hacienda.
En los fundamentos de la iniciativa se advierte que solo en las islas ubicadas frente a la ciudad de Victoria más de 30.000 vacunos debieron ser evacuados de urgencia.
Asimismo, los legisladores señalaron que la declaración de emergencia hídrica dictada por el Poder Ejecutivo provincial resulta insuficiente para cubrir las cuantiosas pérdidas productivas que sufren las economías regionales.

Operativo de evacuación en el Paraná: transporte fluvial de hacienda desde los valles de inundación hacia campos continentales de resguardo.(Foto: Gobierno de Entre Ríos).
La capacidad de respuesta logística en el traslado de hacienda, la contención a los pequeños productores golpeados por el agua y la rápida aprobación de los marcos de emergencia económica serán factores determinantes para aminorar las pérdidas en el sector agropecuario del Litoral argentino.

Maquinaria vial trabaja en la consolidación de albardones y defensas costeras para contener la crecida del río y proteger sectores productivos e infraestructura bonaerense. (Foto: TN).