El 30 de octubre, Diego Armando Maradona cumpliría 66 años. El astro, conocido como "Diegote", "Pelusa" o "Diego", siempre será recordado de manera especial en estos días en los que al futbolero lo mueve la emoción.
El ‘Pelu’, nacido un día como hoy, pero de 1960, vivió, tal vez, muchas vidas en una sola. No fue un jugador más. Se crió en Villa Fiorito, recorrió el mundo y elevó la bandera del país como ningún otro.
Su figura estará por siempre ligada a la Selección, Argentinos Juniors y a Napoli, clubes que bautizaron sus estadios con el nombre de Diego Armando Maradona; Newell's Old Boys de Rosario hizo lo propio con una de sus tribunas.
Algunas de las fechas que nadie olvidará son la de su debut en su amado Argentinos Juniors, el 20 de octubre de 1976, y, tal vez, la última vez que acordó su incorporación a un equipo de fútbol: Gimnasia y Esgrima La Plata, donde inició su ciclo el 5 de septiembre de 2019.
Maradona jugó en el club de La Paternal, pasó por Boca Juniors, Barcelona, Napoli, Sevilla y Newell's, y tuvo otro ciclo en la entidad de la Ribera. Como técnico, registró etapas en Deportivo Mandiyú, Racing, la Selección Argentina, Al Wasl de Emiratos Árabes, Fujairah, del mismo país, Dorados de México y el mencionado conjunto platense.
En lo que respecta a sus copas nacionales, alzó un campeonato metropolitano con Boca en 1981; con el ‘Barsa’ conquistó la Copa del Rey, la Copa de la Liga de España y la Supercopa, y con Napoli levantó dos títulos de la Serie A, una Copa de Italia y una Supercopa. En cuanto a las competiciones internacionales, con Argentina supo cuánto pesaba la Copa Mundial de la FIFA al conquistarla en México 1986. En 1993, en Mar del Plata, ganó la Copa de Campeones CONMEBOL-UEFA y también integró el plantel que se consagró campeón del Mundial Sub-20 en Tokio, en 1979. Con Napoli levantó una Copa de la UEFA.

A nivel individual, tuvo muchísimos premios, entre los que se destacan ser el máximo goleador de un certamen, integrar el equipo mundial del siglo, ser elegido jugador del siglo por la FIFA o estar en el once histórico del Balón de Oro, entre tantísimos otros.
Diego, más allá de sus buenos y malos momentos, tanto a nivel deportivo como personal, sin duda alguna atravesó a varias generaciones. Se inició bien desde abajo, casi como ninguno, la peleó en todo momento y enalteció siempre que pudo la bandera argentina, tanto como jugador como técnico o incluso fuera de la actividad deportiva.