En el banquillo estarán siete profesionales de la salud, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual. Para la fiscalía, el exfutbolista fue dejado en una situación de desamparo sanitario; las defensas, en cambio, sostienen que su cuadro era complejo y que no hubo delito.
El debate comenzará a las 10 de la mañana y estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Los fiscales serán nuevamente Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes buscarán sostener la acusación.
A diferencia del proceso anterior, todo lo actuado quedó sin efecto: testigos, pruebas y planteos deberán volver a presentarse en este nuevo juicio.
Juicio por la muerte de Diego Maradona: quiénes declararán primero
Según lo previsto, las primeras en declarar serán las hijas del Diez: Dalma Maradona, Gianinna Maradona, Jana Maradona, junto a Verónica Ojeda.
Luego será el turno de los peritos que participaron de la autopsia y las juntas médicas, cuyos informes serán claves para entender el estado de salud del exfutbolista y las condiciones de su atención.
Más adelante declararán médicos, enfermeros y coordinadores involucrados en la internación domiciliaria.
Los imputados por la muerte de Maradona, uno por uno:
- Leopoldo Luque: neurocirujano y médico de cabecera. Es uno de los principales señalados por la acusación.
- Agustina Cosachov: responsable del tratamiento psiquiátrico durante la última etapa.
- Carlos Díaz: especialista en adicciones que integraba el equipo tratante.
- Nancy Forlini: encargada del seguimiento clínico por parte de la empresa de salud.
- Mariano Perroni: responsable del equipo de enfermeros.
- Pedro Di Spagna: supervisaba la evolución general del paciente.
- Ricardo Almirón: integraba el equipo de asistencia diaria.
Un proceso largo y con posibles cambios
Se espera que el juicio se extienda durante varios meses, con audiencias dos veces por semana y cerca de 90 testigos previstos.
No obstante, fuentes judiciales indicaron que podría haber acuerdos para reducir la lista de testimonios y acelerar el proceso antes de la feria judicial. En paralelo, la enfermera Gisela Madrid será juzgada en un proceso aparte con jurado popular, aunque aún no tiene fecha confirmada.
Uno de los puntos centrales será determinar si la internación domiciliaria cumplía con los estándares médicos adecuados.
Para la fiscalía, hubo omisiones, falta de controles y decisiones que contribuyeron al desenlace. Las defensas, en cambio, sostienen que el tratamiento fue consensuado y acorde al estado del paciente.
Con este nuevo juicio, la causa vuelve a ponerse en marcha y buscará dar una respuesta definitiva sobre uno de los casos más impactantes de los últimos años en la Argentina.