El arquero, que tuvo el gesto de acompañar al plantel el domingo en el Superclásico antes de ingresar al quirófano, había sufrido este percance durante el encuentro ante Barcelona de Ecuador por la Copa Libertadores. En aquella jornada, un movimiento antinatural de su rodilla tras una acción en el área encendió las alarmas, que luego se tradujeron en el peor diagnóstico confirmado por los estudios médicos.
