Como todo lo que hace Trump, es por conveniencia propia o por despecho. En este caso, habría que colocar a la "cuestión Malvinas" es esta última categoría. El ocupante del salón Oval está más que resentido con el premier laborista británico. Keir Starmer ha sido crítico y reticente en el apoyo a Trump en la situación en Medio Oriente. No quiso enviar tropas o barcos para un ataque. Solo ofreció un portaaviones para la eventualidad de una flota internacional que libere el estrecho de Ormuz.
