18/05/2026 - Edición Nº559

Deportes

TORNEO APERTURA

Un bravo River eliminó a Rosario Central en el Monumental y quedó a un paso del título

17/05/2026 10:32 | Con un gol de Colidio, el Millonario fue duro, serio y jugó mejor que el equipo de Di Maria. De esta manera, se convirtió en el primer clasificado a la final y espera por el ganador de Argentinos Juniors - Belgrano.



Lo cambió todo River. Absolutamente todo. De los silbidos que se habían llegado a escuchar frente a San Lorenzo pasó si escalas a los aplausos cerrados. El nerviosismo mutó en ilusión. Las dudas del ayer ahora son certezas. La reprobación se transformó en un entusiasmo que desborda el Monumental y hace explotar los corazones de las más de 85.000 almas que hicieron explotar la cancha. La pesadilla se convirtió en un sueño que crece, que toma forma, que cobra volumen. En definitiva, que tiene sentido. Porque el equipo del Chacho Coudet tuvo, acaso, más sentido colectivo que nunca en este partido contra Rosario Central. Y su gente hasta se animó a entonar un cantito que hasta hace apenas dos semanas nadie se hubiese animado a invocar. “¡Porque este año de acá de Núñez, de acá de Núñez, sale el nuevo campeón”, retumbó.

River superó una prueba muy difícil ante un rival que cuenta con múltiples recursos en materia ofensiva y que venía muy embalado después de dejar en el camino a Independiente y Racing en el Gigante de Arroyito, con polémicas arbitrales incluidas, que llevaron a tener que levantar la guardia como en los mejores tiempos del Muñeco Gallardo. Porque el Canalla venía como una aplanadora y llevaba ocho partidos sin perder por toda competencia, con siete triunfos y un empate. A ese equipo le ganó River. A ese conjunto superó de una forma mucho más amplia que lo que marcó el resultado. River, esta vez, mostró el repertorio completo que debe tener un equipo que aspira a grandes cosas. Tuvo un gran despliegue físico, respuestas futbolísticas y también anímicas. Después de la lesión tempranera de Driussi tras recibir un patadón de Ibarra, luego del penal que no pudo aprovechar un especialista en la materia como Cachete Montiel, afloró el temple para sobreponerse a esas situaciones adversas que en otro momento lo hubiesen desmoronado. Pero esta vez no, porque River tuvo corazón, inteligencia, sapiencia y resiliencia, condimentos indispensables para llegar a una final.

Driussi sufrió una dura lesión en la rodilla (Foto: Juano Tesone - CLARIN).

Driussi sufrió una dura lesión en la rodilla (Foto: Juano Tesone - CLARIN).

Es cierto que en algún momento Beltrán rescató al Millonario de la cornisa con sus reflejos y que también el palo se puso la banda tras un tiro libre de Di María. Tan cierto como que River tuvo lapsos muy prolongados en los que prácticamente borró de la cancha a Central. Lo desdibujó con una presión asfixiante, hasta dejarlo irreconocible, inconexo, inerme y con poca capacidad de reacción. Le robó la pelota y le impidió hacer uso de toda su artillería pesada en ataque.

El dueño de casa salió a la cancha dispuesto a devorarse a Central. River fue un equipo muy serio. Y así jugó el partido. Con agresividad. Galván, Vera y Moreno, ese mediocampo tan cuestionado últimamente, se comió la cancha como nunca antes. Los zagueros, Martínez Quarta y Rivero, más allá de algún error puntual, edificaron una muralla. Si River no logró una diferencia más amplia fue, en parte, porque al salir Driussi perdió algo de peso en el área. Y eso que Juan Cruz Meza fue incisivo y Colidio, inteligente y determinante, a punto tal que ejecutó el segundo penal con clase y tranquilidad cuando el nerviosismo invadía el estadio.

Colidio, inteligente y determinante, a punto tal que ejecutó el segundo penal con clase y tranquilidad cuando el nerviosismo invadía el estadio (Foto Juano Tesone - CLARIN).

Colidio, inteligente y determinante, a punto tal que ejecutó el segundo penal con clase y tranquilidad cuando el nerviosismo invadía el estadio (Foto Juano Tesone - CLARIN).

Jugó muy bien River. Lo jugó como una final. Tuvo la intención, la garra, y fundamentalmente la intensidad que pretende Coudet. Fue, en síntesis, un equipo con el sello del Chacho. Demostró un crecimiento cualitativo y acorraló a un rival de los pesados, que se vio maniatado e inquietó mucho menos de lo que se infería en la previa. River pasó un examen muy complicado. Y ahora viajará a Córdoba para enfrentar a Argentinos o Belgrano en la final del Torneo Apertura.

“¡Se viene la banda de River!”, fue el hit que hizo explotar el Monumental. Un estadio colmado de un público que, antes del partido en el precalentamiento precompetitivo, bajó un mensaje contundente: “Pongan más huevos, pongan más corazón como ponemos, nosotros en el tablón”. Cambió todo este River, porque tras el encuentro, la tribuna ya se animó a pronunciar una palabra que, por cábala, rara vez se pronuncia en la víspera: “¡Porque este año de acá de Núñez, de acá de Núñez, sale el nuevo campeón!”.