En medio de la reciente alerta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a un nuevo brote de ébola Bundibugyo en África, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) informó este miércoles que detectaron embarcaciones provenientes de zonas afectadas en África.
A través de un comunicado, el organismo indicó además que se adoptaron “de manera oportuna las medidas preventivas necesarias para resguardar la salud de la población”.
De acuerdo con el escrito publicado en la red social X, la SIDE, “en el marco del trabajo coordinado con organismos que integran la Comunidad de Inteligencia Nacional y el Ministerio de Salud”, identificó “embarcaciones provenientes de zonas de riesgo con destino a la Argentina”.
“La identificación de estos movimientos, a partir de información recibida por la SIDE, permitió adoptar de manera oportuna las medidas preventivas necesarias para resguardar la salud de la población”, señaló el comunicado.
Asimismo, detalló: “Gracias al proceso de transformación y profesionalización del Sistema de Inteligencia Nacional, se activaron tempranamente las alertas y protocolos correspondientes permitiendo anticipar y evitar potenciales riesgos para la salud pública”.

El ébola es una enfermedad infecciosa grave, transmitida por contacto directo con fluidos corporales de personas sintomáticas y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de letalidad promedio oscila entre 50% y 60%.
“El ébola es una enfermedad causada por un virus altamente contagioso que está dentro del grupo de las fiebres hemorrágica”, explicó la Dra. Mónica Foccoli (M.N. 70.669), jefa de la División Infectología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
En un informe de la UBA, la médica añadió que, “en cuadros graves, esta enfermedad desencadena sangrados fuertes y tiene una alta mortalidad, que puede superar el 50%”.
Desde la entidad señalaron que, se cree que el principal reservorio del virus son los murciélagos que se alimentan de frutos y que el contagio se produce por contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de animales o personas infectadas, por lo que la recomendación de los especialistas es evitar cualquier exposición a fluidos corporales de personas infectadas.

Foto: Xinhua.Xinhua
La especialista explicó que los síntomas suelen aparecer entre 2 y 21 días después de la exposición, mientras que la enfermedad suele desarrollarse en dos etapas: una inicial, con síntomas similares a los de un cuadro gripal -fiebre, dolor muscular, debilidad, fatiga y dolor de cabeza- y una segunda fase en la que pueden aparecer complicaciones hemorrágicas graves.
Al hablar acerca del tratamiento, Foccoli explica que el abordaje es sintomático, ya que, actualmente no existe una terapia específica contra la enfermedad.
“En 2014, durante otro brote importante, se probaron distintas alternativas, pero no dieron resultados”, expresó la médica, quien añadió: “Si bien existe una vacuna desde hace un tiempo, la variante Bundibugyo que está circulando es diferente, por lo que no hay una vacuna específica”.
El cuadro clínico presenta un saldo de alrededor de 1.000 casos y 220 fallecimientos en el Congo. En este contexto, el médico cardiólogo Jorge Tartaglione indicó que actualmente la enfermedad “no tiene vacuna ni tratamiento, el tratamiento es solamente paliativo”.
Ante una persona que presenta síntomas, Tartaglione sugirió lo siguiente: “Lo tenés que aislar. Si venís de una zona de riesgo, tenés fiebre, tenés vómitos, te tengo que hacer un test para ver si tenés el virus y hacérte un PCR, para ver si tenés una acción de inflamación”.
“Se contagia por contacto directo, por saliva y no es por aerosol, no es que me tenés que tocar para que yo me contagie. Sangre y saliva son los contagios más directos”, completó el especialista en diálogo por LN+.