Este sábado se conoció el peor desenlace para la desaparición de Agostina Vega, la chica de 14 años que llevaba desaparecida una semana. En ese marco, el fiscal Raúl Garzón dijo que ahora queda intentar entender los "cómo y los por qué".
"AGOSTINA PIDIÓ AYUDA PORQUE SE ESTABA YENDO POR EL MAL CAMINO": EL DURO RELATO DE UNA AMIGA pic.twitter.com/6zZPh62vtr
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) May 31, 2026
En ese tren, una de las amigas de la niña contó que la menor había "pedido ayuda" y apuntó a la familia de la víctima por "ocultar" ciertos asuntos. La jovencita estaba sumida en un inmenso dolor, tratando de explicar que se trata de un crimen que pudo haberse evitado.
Agostina tenía confianza con el presunto asesino Claudio Barrelier, quien tenía además una causa por privación ilegítima de la libertad contra su expareja, una joven que escapó de la casa del hombre de 33 años desnuda y encintada. Además, al empleado municipal estaba envuelto en una investigación por comercializar licencias de conducir apócrifas.
Barrelier y Melisa, la mamá de Agostina, habían tenido un vínculo de pareja en el pasado. Agostina, de hecho, se refirió a él -el mismo sábado de su desaparición- como "el novio" de su mamá. Lo hizo en un audio que le envió a sus amigas, contando que se "tenía que escapar" para encontrarse con el hombre para "prepararle una sorpresa" a su madre.
Con el prontuario de Barrelier y sumado a que no tenía una buena relación con su expareja, el padre de Agostina responsabilizó a Melisa por "acercar a la niña" a personas como el detenido.
“Porque sí: está lleno de enfermos, lleno de pedófilos, lleno de gente psicópata, pero si vos sabés que te relacionas con este tipo de gente y que tenía todas estas causas, ¿para qué la llevas a tu hija a este tipo de lugares? ¿Para qué estás con esta gente? Ninguno de nosotros llevaría a su hijo a un lugar así“, señaló.
Dijo que no bien llegó a Córdoba tras la desaparición de la chica, se reunió con Barrelier y grabó la conversación. En ese marco este le dijo cosas "muy duras" que él no sabía y que no puede contar todavía.
Entrevistada por El Doce, una amiga de Agostina contó lo último que habló con ella, en una declaración cargada de dolor e impotencia, advirtiendo de algún modo que lo ocurrido podía haberse evitado.
"Terminó pagando consecuencias que no tenían nada que ver con ella. Era muy buena, siempre estaba para todo, no le hacía mal a nadie", dijo la chica.
"No sabíamos de la existencia de este chico (Barrelier), pero la última vez que hablé con ella dijo que 'no sabía que hacer', que necesitaba que la ayudáramos porque se estaba perdiendo, se estaba yendo por el mal camino, que había probado un montón de cosas", lanzó la niña. A su lado, su mamá intentaba callarla pero el enojo y la impotencia le ganaron. Agostina había dejado de ir al colegio desde hace tres semanas.
"Acá hay cosas que no dicen (la familia materna de Agostina) porque dicen que salía solamente a la plaza y no es verdad, porque siempre nos decía que andaba con sus amigos metidos en la villa", aseguró la chica. Quizás esos vínculos explican entonces algunos de los allanamientos que se realizaron en algunos barrios populares de Córdoba durante las últimas horas.