Primero, la inesperada guerra entre Irán y los Estados Unidos se devoró los grandes premios de Arabia y Bahrein por temor a lo que sucedía en Medio Oriente.
Año nuevo, vida nueva, con cambios revolucionarios en la Fórmula 1. Más circuitos, un calendario de 24 grandes premios; más equipos (11, con la llegada de Cadillac). Se sumaron cambios reglamentarios y nuevos autos con enormes reformas. Pero, en la primera parte del año todos han sido problemas, y la F1 estudia un plan "B" para salir indemne.
Primero, la inesperada guerra entre Irán y los Estados Unidos se devoró los grandes premios de Arabia y Bahrein por temor a lo que sucedía en Medio Oriente.
Qatar y Abu Dhabi, por ser los dos últimos, allá por noviembre, se salvaron. Nadie imaginaba una guerra larga. Pero estamos ya en junio y la paz está lejos, bastante lejos. ¿Qué pasará con esos dos circuitos y sus grandes premios? La Fórmula 1 solo sabe una cosa: no está dispuesta a tener una temporada de sólo 20 carreras, y menos en el año de la "refundación de la máxima".
Es por eso que Stefano Domenicali dice estar estudiando una alternativa. El veterano italiano tiene autoridad de sobra para ser escuchado. Su etapa más conocida fue en Ferrari, donde trabajó durante más de dos décadas. Ingresó en 1991 y fue ocupando distintos cargos hasta convertirse en director deportivo del equipo.
Entre 2008 y 2014 fue el jefe de la escudería Ferrari en Fórmula 1, período en el que la marca italiana ganó el Campeonato Mundial de Constructores de 2008 para luego pasar a ser, nada menos, que el CEO de la Fórmula 1. Acaba de darle una nota al prestigioso medio francés, L'Equipe, en el que cuenta que no se van a quedar cruzados de brazos. Aunque Donald Trump no termine lo que inició en febrero de este año.

Los pilotos - sobre todo Verstappen y Hamilton - se quejan de los cambios en los autos. Ya no gana el que corre más rápido, dicen. En Mónaco habrá una limitación en el uso de las unidades de potencia para evitar graves riesgos potenciales dentro del túnel. En un circuito casi sin vías de escape, el túnel es una trampa perfecta.
Pero lo más grave es la guerra. Haciendo un juego de palabras, la Fórmula 1 apostó a un ganador. Y no será justamente en Las Vegas, en donde finalice la temporada. Hay que encontrar variables, sustitutos para Qatar y Abu Dhabi si Medio Oriente sigue siendo un espacio de conflicto.
La F1 con la bandera amarilla de precaución. Estudia cómo hacer para no perder otros dos grandes premios por la guerra.
Stefano Domenicali no solo está comprometido por ser el CEO de la máxima. A él se debe que haya dos grandes premios más en Estados Unidos. Bajo su gestión se incorporaron nuevas carreras como Miami Grand Prix y Las Vegas Grand Prix, además de impulsarse el calendario récord de 24 Grandes Premios. Es por eso que no quiere cerrar el año en uno de "sus circuitos: Las Vegas. Él ideó un año récord de carreras y la guerra ya le sacó 2. No quiere perder dos más.
A L'Equipe, Stefano Domenicali, le confirmó que ya existe un plan de emergencia para evitar que el campeonato termine antes de lo previsto. La preocupación dentro del paddock es cada vez mayor. Bahréin y Arabia Saudita, que debían disputarse en abril, fueron retirados del calendario por cuestiones de seguridad vinculadas a la escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos. Aunque oficialmente no fueron cancelados de manera definitiva, hoy aparecen como fechas extremadamente difíciles de recuperar.

Stefano Domenicali. El CEO de la Fórmula 1 piensa un plan alternativo para salvar el año complicado por la guerra en Medio Oriente.
Si además se cayeran Qatar y Abu Dhabi, previstas para el 29 de noviembre y el 6 de diciembre respectivamente, la temporada pasaría de las 24 carreras programadas originalmente a apenas 20 competencias. Sería un golpe importante para la categoría, que había diseñado el calendario más extenso de toda su historia.
Por ese motivo, Domenicali confirmó que la organización ya trabaja en alternativas. “Puedo confirmar que tenemos un plan de emergencia”, aseguró y dejó una frase que encendió todas las alarmas: “Las Vegas no será la última carrera del calendario”.
Aunque el directivo evitó revelar cuáles serían los circuitos elegidos para reemplazar las fechas en riesgo, sí explicó que la F1 analiza distintos escenarios para mantener el cierre del campeonato incluso si la situación bélica continúa durante los próximos meses.

Desafío interno. Si se agrega un circuito, ¿que tiempo hay para mover toda la logística infernal de la Fórmula1?
El problema principal es logístico. La Fórmula 1 mueve cientos de toneladas de equipamiento, además de miles de personas entre pilotos, ingenieros, mecánicos y personal técnico. A diferencia de otros deportes, cambiar una sede o agregar una carrera implica reorganizar vuelos, transporte marítimo, contratos comerciales y disponibilidad de circuitos.
“Esto no es como un partido de fútbol que puede trasladarse fácilmente”, explicó Domenicali al referirse a la complejidad operativa que enfrenta la categoría.
Dentro de las opciones que estudia la organización aparece un único hueco relativamente libre en el calendario: el fin de semana ubicado entre los Grandes Premios de Azerbaiyán y Singapur, a comienzos de octubre. Ese espacio podría utilizarse para recuperar al menos una de las carreras suspendidas en Medio Oriente, aunque Domenicali reconoció que incluso esa solución presenta enormes dificultades.
El directivo italiano también admitió que reemplazar dos Grandes Premios resulta prácticamente imposible. Según explicó, la cantidad de fechas disponibles es mínima y el calendario ya se encuentra extremadamente comprimido.
Mientras tanto, Qatar y Abu Dhabi siguen oficialmente en pie. Los organizadores de ambas competencias continúan vendiendo entradas y la demanda, según Domenicali, se mantiene en niveles muy altos. Sin embargo, la Fórmula 1 reconoce que llegará un momento en el que deberá tomar una decisión definitiva para garantizar la seguridad de equipos y aficionados.
Por ahora, la estrategia consiste en ganar tiempo y monitorear la evolución del conflicto. La intención es sostener las fechas originales siempre que existan garantías suficientes para desarrollar los eventos con normalidad. Pero puertas adentro ya trabajan en escenarios alternativos para evitar que el campeonato concluya de manera abrupta.
La prioridad de Domenicali es clara: impedir que una temporada diseñada para romper récords termine reducida a solo 20 carreras. Y aunque todavía nadie conoce cuáles son los circuitos de reserva, la Fórmula 1 ya dejó en claro que tiene preparado un plan B para salvar el final del campeonato si la crisis en Medio Oriente vuelve a alterar el calendario mundial. Pero si Las Vegas es el último seguro al día de hoy, la pregunta es: ¿en qué circuito poner una fecha de cierre y cuándo?