La economía argentina crecerá 2,8% en 2026, según proyectó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Se trata de un recorte de 1,6 puntos porcentuales con respecto al anterior pronóstico. Para 2027, prevé que el PBI local avance 3,5%.
Además, el organismo advirtió que la inflación se volvió a acelerar durante la segunda mitad del año como consecuencia del encarecimiento del petróleo. Para la OCDE, el IPC se ubicará en 31% a finales de diciembre.
En el reporte, difundido hoy, estimó que el PBI mundial se ubicará en 2,8% y repuntará al 3,1% en 2027. El año pasado la economía mundial creció 3,4%.
En cuanto a la Argentina, la OCDE destacó que el impulso a la actividad económica vendrá de las exportaciones del sector energético, la minería y del agro.

La OCDE recortó su pronóstico de crecimiento para la economía argentina en 2026 (Foto: NA)
Con respecto a la inflación, prevén que el alza de precios finalice 2026 en 31% y descienda a 16% en 2027.
“La inflación se fortaleció desde mediados de 2025, alcanzando una tasa mensual de 2,6 % en abril, lo que ralentizó la recuperación y el crecimiento de los salarios reales”, analizó el organismo.
También remarcó que el conflicto en Medio Oriente incrementó los precios del combustible ante el salto del barril de petróleo por lo que “dificulta los esfuerzos para reducir la inflación”.
No obstante, consideró que el camino de la desinflación puede tomar impulso a partir del segundo semestre del año, “respaldada por la contención de la demanda, una política monetaria estricta y una disciplina fiscal persistente”.

Las proyecciones de la OCDE para la economía argentina. (Gráfico: OCDE)
En otro tramo del informe, el organismo destacó además el programa de acumulación de reservas del Banco Central, aunque remarcó que las reservas netas siguen siendo negativas. En ese contexto, consideró que seguir acumulando divisas contribuirá a avanzar en “un régimen cambiario más flexible, fortaleciendo la resiliencia ante las perturbaciones externas".
Sin embargo, advirtió que una desaceleración o implementación incompleta de las reformas económicas podría disminuir la confianza, limitar el crecimiento del consumo y la inversión, e incluso “provocar una renovada volatilidad cambiaria".
En otro tramo del informe, la OCDE también insistió en la necesidad de profundizar las reformas económicas.
“La eliminación gradual de los subsidios ineficientes, el aumento de la eficiencia del sector público y la sustitución de los impuestos distorsivos por impuestos más amplios sobre los ingresos y el consumo fortalecerían la estabilidad macroeconómica”, señalaron.