Mientras la investigación intenta reconstruir cada movimiento previo y posterior al femicidio de Agostina Vega, el principal acusado, Claudio Barrelier, permanece bajo estricta vigilancia en el hospital modular de la cárcel de Bouwer, donde sigue recibiendo atención psiquiátrica y controles permanentes.
Según indicaron fuentes cercanas a la causa al diario La Voz, el hombre de 34 años tuvo que ser sometido en varias oportunidades a medidas de sujeción debido a episodios de crisis o “brotes” registrados durante su internación.
Aunque no está claro si esas descompensaciones responden a un cuadro psiquiátrico, a síntomas de abstinencia o a una combinación de ambos factores, las autoridades mantienen un seguimiento constante de su estado.
El operativo de control alrededor del acusado es excepcional. Cámaras de vigilancia monitorean cada uno de sus movimientos y personal del Servicio Penitenciario de Córdoba supervisa de manera permanente que no intente autolesionarse ni sea atacado por otros internos.
Por disposición del fiscal Raúl Garzón, Barrelier permanece aislado y no recibe visitas, salvo la de su abogado defensor, Jorge Cassini. Tampoco existe, por ahora, la posibilidad de que sea trasladado a un pabellón común o a otra unidad penitenciaria.
La prioridad de la fiscalía es preservar su estado de salud para avanzar con una instancia clave del expediente: la indagatoria. Sin embargo, ese paso todavía no tiene fecha.

El homenaje de compañeros, docentes y familiares de Agostina Vega tras conocerse los resultados de la autopsia. (Fotos: NA/captura de video).
Antes de que pueda ser interrogado formalmente, los investigadores consideran imprescindible determinar si está en condiciones de comprender el proceso judicial que enfrenta.
Con ese objetivo, la próxima semana empezarán los peritajes psiquiátricos a cargo de especialistas del Poder Judicial, que deberán determinar si Barrelier padece algún trastorno mental, si comprendió la criminalidad de sus actos y, en definitiva, si es imputable.
En las últimas horas, la Policía realizó peritajes en la casa de Barrelier, ubicada en barrio Cofico. Uno de los procedimientos fue un estudio sonoro para establecer si desde otras habitaciones se podía escuchar lo que ocurría en la parte delantera de la propiedad, donde se sospecha que fue asesinada Agostina.
Esta etapa de la investigación apunta a esclarecer si hubo más personas involucradas en el hecho o en el posible encubrimiento posterior, y cuál fue el rol de cada una.