Lázaro Báez fue internado en las últimas horas por un cuadro de pulmonía mientras cumple una condena unificada de 15 años de prisión en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza.
El empresario santacruceño, de 70 años, permanece detenido tras las condenas que recibió en las causas conocidas como Ruta del Dinero K y Vialidad. Su situación de salud ya había sido motivo de planteos judiciales por parte de su defensa, que el año pasado solicitó el beneficio de la prisión domiciliaria al advertir un deterioro físico progresivo.
Según pudo saber TN, Báez fue asistido por personal médico del Hospital de la cárcel de Ezeiza luego de presentar complicaciones respiratorias. El empresario arrastra diversos problemas de salud preexistentes, entre ellos hipertensión arterial, diabetes tipo II, asma bronquial alérgica, obesidad y una arritmia cardíaca.
Además, trascendió que en los últimos meses también registró episodios vinculados a una patología en el colon y hemorragias digestivas, un cuadro que se suma a sus antecedentes clínicos.
Sin embargo, el parte médico elaborado este viernes por el Hospital Penitenciario Central señala que, al momento de la evaluación, el empresario K se encontraba “clínicamente estable”, lúcido y orientado.
De acuerdo con el informe, Báez no presentaba fiebre, caminaba por sus propios medios y tenía parámetros vitales dentro de los valores normales.
Durante la instrucción de esta causa, la Justicia determinó que existió una organización criminal que entre los meses de diciembre del 2010 y abril del 2013 realizó maniobras de lavado de dinero implicados principalmente con el manejo de la empresa Austral Construcciones que dirigía Báez, a través de la financiera SGI, mediante un entramado que funcionó en el país y en el exterior, y que logró la expatriación de fondos de origen ilícito y su posterior reingreso por un total de USD 54.872.866,69.
Según se estableció, el dinero depositado en el extranjero ingresaba a las cuentas de diversos bancos internacionales –generalmente con bajos controles fiscales- a nombre de otras personas jurídicas.
Luego se adquirieron bonos de deuda pública que fueron liquidados en la plaza local, simulando una supuesta inversión multimillonaria de una empresa fiduciaria suiza para adquirir acciones de la empresa Austral Construcción S.A. (ACSA).
Además del capítulo conocido como “La Rosadita”, el tribunal entendió acreditadas maniobras de lavado independientes, como las compras de un campo en la Provincia de Mendoza (estancia “El Carrizalejo”) y de un departamento en la Ciudad de Buenos Aires (situado en avenida Del Libertador), por Leonardo Fariña.
También el pago de los gastos de la fiesta de casamiento de Fariña y la modelo Karina Jelinek, y la adquisición de diversos autos de lujo (Ferrari California, BMW X6 y Audi R8 Syder) con la intervención de Carlos Juan Molinari y Daniel Alejandro Bryn.