Un adolescente de 14 años sufrió una broncoaspiración en una zona rural cercana a Beazley, en el interior de la provincia de San Luis, y sobrevivió gracias a las maniobras de reanimación y primeros auxilios realizadas por su madre.
Al llegar al Centro de Atención Primaria del lugar, la familia denunció que se encontró con que no había médicos ni enfermeros de guardia —solo dos guardias de seguridad sin capacitación para atender la emergencia ni activar un protocolo de traslado urgente—, por lo que debió recorrer unos 60 kilómetros hasta la ciudad de San Luis para recibir asistencia médica.
Ante esa situación, la familia tomó la decisión de continuar el viaje por su cuenta hacia la capital provincial.
El traslado se complicó por el estado de los caminos vecinales, que presentan pozos y un deterioro generalizado que retrasa los tiempos de respuesta en situaciones críticas.
El adolescente logró ser atendido en la ciudad de San Luis, donde recibió la asistencia necesaria.
Actualmente evoluciona de manera favorable y se encuentra fuera de peligro. El suceso no generó, hasta el momento, declaraciones públicas de las autoridades sanitarias provinciales sobre las medidas que se adoptarán para evitar que situaciones similares se repitan.
El episodio, reportado por medios locales de San Luis, ocurrió en una zona alejada de los centros urbanos y dejó expuestas graves deficiencias en la respuesta sanitaria de emergencia en el interior provincial.