La muerte de Natalia Bellome Boza, enfermera del Hospital Interzonal General de Agudos de Junín, provincia de Buenos Aires, generó conmoción entre trabajadores y vecinos, abrió interrogantes sobre la atención que recibió y dejó al descubierto una crisis que afecta al principal centro de salud público del noroeste bonaerense.
Mientras avanzan las investigaciones para reconstruir lo ocurrido, el conflicto obligó a reorganizar la cobertura de la Guardia durante el fin de semana para garantizar la atención de emergencias.
La trabajadora se desempeñaba como enfermera en el hospital y era una figura reconocida dentro de la comunidad sanitaria local. Según pudo reconstruir TN a partir de distintas fuentes vinculadas al establecimiento, comenzó a sentirse mal mientras cumplía funciones dentro del propio hospital.
De acuerdo con la información recabada, habría presentado un cuadro compatible con una afección cardíaca, por lo que fue sometida a estudios y evaluaciones médicas. Las mismas fuentes señalaron que permaneció dentro del establecimiento mientras era asistida por profesionales del hospital. Sin embargo, falleció horas después.
La conmoción generada por su muerte quedó reflejada incluso en el comunicado difundido por los médicos de Guardia. “Lo más importante hoy es el dolor por la muerte de una compañera. Nuestro respeto y acompañamiento para su familia”, expresaron.
Uno de los principales focos de atención está puesto en reconstruir cómo fue la asistencia que recibió desde la aparición de los primeros síntomas. Entre los aspectos bajo análisis figuran los tiempos de respuesta, las decisiones médicas adoptadas, los procedimientos realizados y el circuito asistencial que se activó dentro del hospital.
Por el momento, no existen conclusiones oficiales sobre las causas que derivaron en el desenlace fatal ni se determinaron responsabilidades. Tampoco trascendieron informes definitivos sobre si hubo demoras que pudieran haber influido en la evolución del cuadro.
La crisis se profundizó cuando los médicos de Guardia difundieron un comunicado en el que expresaron su preocupación por las condiciones de trabajo y por la situación que atraviesa el hospital.
Los profesionales cuestionaron que, tras la muerte de la enfermera, se intentara buscar responsables individuales sin esperar los resultados de las investigaciones.
“Precisamente, por la gravedad de la pérdida, nos preocupa que rápidamente se haya dirigido la responsabilidad hacia una trabajadora en particular”, señalaron.
Además, remarcaron que vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre dificultades estructurales dentro del establecimiento.
“Hace meses que venimos señalando las graves dificultades que atraviesa el Hospital y que la Guardia es el lugar donde impactan todas las fallas acumuladas”, afirmaron.
La preocupación aumentó cuando trascendió que no había médicos suficientes para cubrir todos los turnos previstos durante el fin de semana largo. La situación encendió las alarmas debido a que el Hospital Interzonal General de Agudos de Junín es un centro de referencia regional que recibe pacientes derivados desde distintos municipios bonaerenses.
Sin embargo, horas después, los propios médicos aclararon que no se trataba de una medida de fuerza, sino de una dificultad vinculada a la escasez de profesionales disponibles para cubrir las guardias.
“La falta de cobertura responde estrictamente al número concreto de médicos disponibles para cubrir las guardias, en un contexto donde cada uno de los profesionales ya cumple con su carga horaria semanal”, explicaron.
Según detallaron, el servicio reorganizó la cobertura para reforzar la atención del sábado y permitir que la dirección del hospital completara los turnos faltantes del domingo mediante médicos de refuerzo.
Finalmente, la atención de emergencias quedó garantizada y desde el hospital aseguraron que el servicio continuará funcionando con normalidad.
Mientras continúa la conmoción por la muerte de Natalia Bellome Boza, la dirección del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) “Dr. Abraham Félix Piñeyro” confirmó que el caso será investigado mediante un análisis de causa raíz, una metodología utilizada en el ámbito sanitario para reconstruir eventos adversos y detectar los factores que pudieron haber contribuido a su ocurrencia.
Según informó el hospital, la investigación estará a cargo de personal externo a la institución, con el objetivo de garantizar independencia, objetividad e imparcialidad durante todo el proceso.
La medida forma parte de las acciones impulsadas tras el fallecimiento de la trabajadora de enfermería ocurrido el 8 de junio mientras cumplía funciones dentro del establecimiento. El caso generó una fuerte repercusión entre trabajadores de la salud y motivó la intervención de autoridades provinciales.
En ese contexto, la dirección del HIGA mantuvo reuniones con el director provincial de Hospitales, Juan Sebastián Riera, para coordinar el abordaje institucional junto al Ministerio de Salud bonaerense.
El análisis de causa raíz es una herramienta utilizada en hospitales y centros de salud para identificar de manera sistemática qué ocurrió ante un evento crítico, cuáles fueron los factores involucrados y qué medidas pueden adoptarse para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
A diferencia de otros procedimientos, esta metodología no se limita a reconstruir los hechos, sino que busca profundizar en las causas que pudieron influir en el desenlace, evaluar procesos asistenciales y generar recomendaciones para mejorar la seguridad de pacientes y trabajadores.
Además, el Ministerio de Salud de la provincia informó que interviene a través de la Dirección contra la Violencia en el Ámbito de la Salud. Su titular, Pilar Tuculet, trabaja en el hospital junto a equipos técnicos, representantes gremiales y compañeras de la enfermera fallecida.
Desde la cartera sanitaria también se desarrollan espacios de escucha y acompañamiento destinados a la familia de Natalia.
“La dirección del HIGA Junín entiende que el esclarecimiento de los hechos requiere rigor, tiempo institucional y respeto por todas las personas involucradas“, señalaron desde la institución, que se comprometió a informar los avances de la investigación cuando corresponda.
Entre los recuerdos que comenzaron a compartir compañeros y trabajadores del Hospital Interzonal General de Agudos de Junín tras la muerte de Natalia Bellome Boza, hay uno que se repite con fuerza: su labor durante la pandemia de coronavirus.
La enfermera formó parte de los equipos que estuvieron en la primera línea de atención cuando el sistema de salud atravesaba uno de los momentos más complejos de su historia reciente. Quienes trabajaron junto a ella destacan su compromiso con los pacientes y su disposición para afrontar jornadas marcadas por la incertidumbre, la presión y el desgaste emocional.
“Trabajó en el área de Covid en la pandemia y ayudaba a los pacientes a recuperarse”, recordó uno de sus compañeros al describir el rol que desempeñó durante la emergencia sanitaria.
Durante aquellos años, Natalia integró los equipos encargados de asistir a personas afectadas por el virus, acompañando tanto a pacientes como a sus familias en un contexto atravesado por las restricciones, el aislamiento y la preocupación constante por la evolución de cada caso.
“Puso el cuerpo y era muy querida”, resumió otro trabajador del establecimiento al recordar a la enfermera.