Daveigh Chase, la actriz que se hizo famosa por ser la voz de Lilo & Stitch y la villana de La llamada, murió esta semana a los 35 años sin haber reclamado nunca una fortuna en cheques con parte de las regalías de sus trabajos.
De acuerdo a lo que declaró John Ryan, su exmanager, al medio The New York Post, Chase estaba “demasiado perdida” en una espiral de adicciones y, por eso, nunca supo de la existencia de ese dinero.
La explicación que dio Ryan fue que cuando tenía 8 años, época en la que le puso su voz a la película de Disney, firmó un contrato en el que en lugar de un sueldo se le daba un porcentaje de la venta de productos, derechos de autor o videos en parques temáticos.

Daveigh Chase, junto a Ashton Kutcher, al aceptar el premio MTV a "Mejor Villana" que le dieron en 2003 por su trabajo en "La llamada". (Foto: REUTERS/Fred Prouser)
Es por eso que durante más de 10 años, Ryan siguió recibiendo las notificaciones del sindicato de actores SAG-AFTRA en los que le avisaban que Chase tenía cheques sin reclamar. “Había millones”, comentó el que fuera su representante.
Ryan agregó que son los familiares más cercanos quienes pueden cobrar los derechos de autor tras la muerte de una persona, por lo cual el padre de Chase podría recibir ese dinero que nunca se cobró.

La desgarradora imagen de Daveigh Chase meses antes de morir. (Foto: Instagram/_whitewallstuntz)
Chase dejó de trabajar en Hollywood en 2016 y, desde ese momento, inició un descenso cada vez más profundo a las adicciones al fentanilo y a la heroína que la llevó a vivir en la calle. En 2025 se la vio en un estado muy delicado, mientras vivía en una carpa en el barrio de Skid Row, Los Ángeles.
Daveigh Chase, recordada por interpretar a Samara Morgan en La llamada, murió el martes a los 35 años. Según confirmó su pareja, Roy Hernandez, tenía meningitis y una infección en la sangre, un cuadro que derivó en una sepsis y el colapso de sus órganos.
De acuerdo a lo que había informado el medio TMZ, Chase había sido internada a principios de mes por un cuadro de desnutrición, lo que finalmente derivó en la infección que provocó su muerte.

Chloe Sevigny y Daveigh Chase, en la premiere de la serie "Big Love" en 2006. (Foto: REUTERS/Mario Anzuoni)
La artista comenzó su carrera en Hollywood desde muy chica. En 2002, le puso la voz a Lilo en la película animada Lilo & Stitch, un rol que repitió en la serie que hubo sobre esos personajes. Ese mismo año, también fue la voz de Chihiro Ogino en el doblaje al inglés de El viaje de Chihiro, la obra maestra de Hayao Miyazaki.
Aquel año fue el pico máximo de su carrera ya que también personificó a la villana Samara Morgan en La llamada, de Gore Verbinski. La adaptación estadounidense al clásico de j-horror Ringu, fue un suceso y transformó a Chase en una estrella con tan solo 12 años.

Drew Barrymore, Jake Gyllenhaal, Patrick Swayze y Daveigh Chase en la premiere de "Donnie Darko", en 2001. (Foto: REUTERS/Rose Prouser)
Luego, hilvanó varios trabajos durante su adolescencia. Entre 2006 y 2011, tuvo un papel recurrente en la serie Big Love como la joven sociópata Rhonda Volmer, y en 2009 retomó su papel de Samantha Darko en S. Darko: Un cuento de Donnie Darko.
Los años que siguieron no fueron del todo buenos a nivel laboral para Chase. Tras su aparición en 2016 en el film de bajo presupuesto Jack Goes Home, la actriz se retiró de la actuación con menos de 30 años.