Un empresario brasileño que desarrolla actividades comerciales en Paraguay pagó 40.000 dólares para cazar un ciervo colorado de alto valor en un exclusivo coto de caza ubicado en el departamento entrerriano de Gualeguaychú.
El caso derivó en una investigación federal por presunto esquema de tráfico y explotación de fauna silvestre. Hubo dos allanamientos y secuestraron armas, trofeos de caza y bienes valuados en más de $1.300 millones.
La causa está en manos del juez federal Hernán Viri y del fiscal Pedro Rebollo, y contó con intervención de la Brigada de Control Ambiental (BCA) de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación y de la Prefectura Naval Argentina.
Según la investigación, el animal era un ejemplar de altísimo valor genético y comercial. Los investigadores sospechan que fue trasladado de manera irregular desde un criadero ubicado en Roque Sáenz Peña, en la provincia de Buenos Aires, hasta el establecimiento “Médano Salvaje”, un coto de caza situado en Costa Uruguay Sur y administrado por la firma De Bernardis Hunting.
El episodio habría ocurrido el 16 de marzo pasado, pero se dio a conocer en los últimos días. Las imágenes del cazador junto al animal muerto fueron difundidas en redes sociales por el propio establecimiento y terminaron convirtiéndose en una de las principales pruebas del expediente.
La publicación llamó la atención de la organización ambientalista Freeland, que presentó una denuncia ante la Brigada de Control Ambiental. A partir de esa presentación se inició una investigación que desembocó en el primer operativo judicial.
El 10 de junio, efectivos de la Prefectura Naval realizaron un procedimiento en el predio rural donde se desarrollaban las actividades de caza.
Durante la inspección, secuestraron la cornamenta del ciervo de 72 puntas y localizaron otro ejemplar vivo. Además, encontraron distintas especies exóticas dentro de un área cercada de aproximadamente 130 hectáreas.

Los "trofeos de caza" hallados en los allanamientos. (Foto: Prefectura Naval)
Entre los animales hallados figuraban antílopes y búfalos de la India, ciervos axis, jabalíes y carneros de cuatro cuernos. También encontraron alrededor de 50 trofeos de caza correspondientes a diferentes especies.
Según informaron fuentes de la investigación, el responsable del establecimiento no pudo presentar la documentación exigida por la legislación vigente, entre ella la habilitación provincial y el libro foliado donde deben registrarse las actividades cinegéticas.
Por ese motivo, además del expediente penal, se inició un proceso administrativo que podría derivar en sanciones económicas.
La investigación avanzó durante las últimas semanas y el viernes pasado la Justicia Federal ordenó un nuevo allanamiento en un galpón ubicado sobre la avenida Urquiza al Oeste al 2900, en la ciudad de Gualeguaychú.
Los prefectos secuestraron 29 escopetas de distintos calibres, un revólver y más de 15.000 cartuchos.

Las armas de caza halladas en los allanamientos. (Foto: Prefectura Naval)
También hallaron decenas de taxidermias de mamíferos y aves, cuernos con cráneo, colmillos, astas, cueros de animales silvestres, huevos de avestruz, cuchillos con mangos confeccionados con astas y muebles elaborados con pieles de animales.
A eso se sumaron computadoras, teléfonos, documentación y abundante material fotográfico que ahora será analizado por los investigadores para determinar el alcance de las actividades.
De acuerdo con las estimaciones incorporadas al expediente, el valor total de los bienes secuestrados supera los 1.326 millones de pesos.
Los efectivos usaron un camión para trasladar todo el material decomisado hasta la sede de la Prefectura Naval ubicada en la Costanera de Gualeguaychú.
La principal hipótesis apunta a posibles infracciones a la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre. Sin embargo, los investigadores también analizan eventuales maniobras vinculadas al tráfico de trofeos de caza, la tenencia y utilización de especies exóticas y posibles delitos relacionados con la Ley Nacional de Armas.