La misma situación fue mencionada por el sacerdote Cristian González, quien también estuvo presente durante las primeras horas de búsqueda. Según relató, escuchó conversaciones en las que familiares manifestaban preocupación porque el niño podía contar algo relevante sobre lo ocurrido.

Laudelina con Pérez y Caillava en el juicio. (Foto: archivo)
Otro de los puntos centrales de la acusación gira alrededor del hallazgo del botín que supuestamente pertenecía a Loan. Laudelina afirmó haber encontrado el calzado al día siguiente de la desaparición en un sector rural alejado del lugar donde el niño había sido visto por última vez.
Sin embargo, la ubicación despertó fuertes sospechas. Mientras que el recorrido entre la casa de Catalina Peña y el naranjal donde desapareció Loan abarca unos 500 metros, el botín apareció a más de 1.500 metros de distancia, en un terreno vecino y de difícil acceso.
La fiscalía considera que el elemento fue colocado deliberadamente para desviar la investigación. Una de las declaraciones que respaldan esa hipótesis fue la de Carlota Moreira, quien aseguró haber acompañado a Laudelina y a Macarena, hija de la acusada, hasta el lugar donde apareció el calzado. “Se notaba que estaba plantado porque estaba muy hundido en el barro”, declaró la mujer ante la Justicia.
Además, llamó la atención de los investigadores que Laudelina identificara rápidamente el botín como perteneciente a Loan pese a que, según los testigos, estaba cubierto de barro y resultaba difícil distinguir sus características.
Las contradicciones sobre el origen del botín
La acusación también remarca que Laudelina brindó distintas versiones sobre cómo apareció el calzado.
En una primera instancia sostuvo que había sido obligada por Victoria Caillava a colocarlo en el lugar. Posteriormente involucró al entonces comisario Walter Maciel y, más adelante, aseguró que nunca había plantado ninguna evidencia y que el hallazgo había sido completamente casual.
Para la fiscalía, estas explicaciones son incompatibles entre sí y constituyen otro elemento que refuerza las sospechas sobre una maniobra deliberada para desviar la investigación.
La teoría del accidente que terminó descartada
La tercera acción atribuida a Laudelina está relacionada con una de las hipótesis que más impacto generó durante los primeros meses del caso. El 29 de junio y el 5 de julio de 2024 declaró ante la Justicia provincial y sostuvo que Loan había sido atropellado accidentalmente por la camioneta de Victoria Caillava y Carlos Pérez cuando abandonaban el paraje El Algarrobal.
Aquella versión provocó un fuerte giro en la investigación y concentró la atención sobre la pareja. Sin embargo, pocos días después, la propia Laudelina amplió su declaración y se retractó de esa historia.
La hipótesis ya había sido cuestionada por otros testigos. Entre ellos, Camila Núñez, quien participó del almuerzo familiar y caminó detrás de Laudelina y los niños rumbo al naranjal. Según afirmó, el supuesto accidente relatado por la acusada era “imposible” de acuerdo con lo que había observado ese día.
Una de las acusadas más comprometidas
Para los fiscales federales, la suma de estos episodios configura un patrón de conductas orientadas a ocultar información y desviar el rumbo de la investigación sobre la desaparición de Loan.
Por ese motivo, Laudelina Peña continúa siendo una de las principales imputadas del expediente que busca reconstruir qué ocurrió con el niño correntino y determinar las responsabilidades de cada uno de los acusados en uno de los casos más conmocionantes de los últimos años en la Argentina.