El gobierno ya tenía definidos los cambios en el gabinete desde este viernes a la mañana, donde comenzó a prepararse una salida “cuidada” del jefe de Gabinete Manuel Adorni. Solo esperaban que llegue el presidente Javier Milei de España para validarlos.
Según fuentes libertarias, el Presidente no estaba de acuerdo en dejar ir a Adorni pero lo convencieron entre Karina Milei, Martín Menem, Santiago Caputo y Diego Santilli, quien curiosamente es uno de los dos candidatos a ocupar el cargo.
Este sábado, Milei llegó a las 6 de la mañana de España. Dentro de las propias filas libertarias trascendió la versión de que Adorni fue a las 9 a la Quinta de Olivos a ver al Presidente, sin embargo, más tarde desde el Gobierno lo negaron. No obstante, la comunicación entre ambos existió.

El presidente Javier Milei junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en Casa Rosada. (Foto: Presidencia)
De acuerdo a lo que confirmó este medio, la renuncia será alrededor de las 19. Adorni se despedirá con una carta que, se prevé, publicará en sus redes sociales.
De suceder así, sería un caso diferente al de las renuncias anteriores que hubo en el Gobierno, donde si bien hubo alguna comunicación posterior de los funcionarios, no se les permitió manejar los tiempos de su salida ni las formas.
En cuanto al reemplazo de Adorni, suena con fuerza el nombre de Diego Santilli, pero la discusión puertas adentro del Gobierno fue profunda. Milei quiere un equilibrio y habría deslizado su preferencia por el canciller Pablo Quirno, que está más alineado con Santiago Caputo, aunque el ministro del Interior también tiene buena relación con el asesor.

La Secretaria General de Presidencia, Karina Milei, acompañada del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Interior, Diego Santilli. (Foto: NA / Claudio Fanchi)
Según pudo saber TN, de asumir Santilli como jefe de Gabinete, se reformaría la estructura del Ministerio del Interior. Quedaría como una vicejefatura anexada a la Jefatura de Gabinete. Sería un esquema similar al que funcionó con Guillermo Francos y Lisandro Catalán antes de que Interior recuperara rango ministerial. La idea es que Santilli concentre la coordinación política y que sea Ignacio Devitt quien quede a cargo de la interlocución operativa con gobernadores, bloques aliados y el Congreso.
Las definiciones se tomaron el viernes por la tarde en una cumbre en Balcarce 50 entre Karina Milei, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem y Santilli. En el Gobierno remarcan que el actual ministro del Interior no fue convocado por el momento a Olivos, aunque en distintos despachos dan por hecho que será el principal nombre sobre la mesa cuando Milei termine de sellar la salida de Adorni.
El otro nombre que quedó en evaluación es el del canciller Pablo Quirno, que acompañó al Presidente durante la gira por España. En la Casa Rosada lo mencionaron como una opción de perfil técnico y bajo nivel de conflicto interno, pero durante las últimas horas la alternativa de Santilli ganó fuerza por su capacidad de ordenar la relación con el Congreso, los gobernadores y los aliados.
Santilli aparece además como una figura de equilibrio entre Karina Milei y Santiago Caputo. En ambos sectores lo ven como una opción aceptable para evitar que la Jefatura de Gabinete quede capturada por una sola terminal interna. También remarcan su vínculo personal con Milei y su rol en la negociación legislativa de las reformas que el Gobierno necesita sostener en el Congreso.

Diego Santilli sería el elegido para reemplazar a Manuel Adorni. (Foto: Instagram/@madorni)
Karina Milei había hablado el jueves por la noche con Patricia Bullrich, después de que se cayera la sesión en el Senado. La secretaria general le preguntó por qué había dejado caer el debate y la jefa del bloque libertario le respondió que no quería exponer a los aliados a una “situación incómoda” por la votación de la interpelación a Adorni. “No podemos abrir el recinto. Este tipo se tiene que ir”, transmiten en Nación sobre el diagnóstico parlamentario.
Esa conversación terminó de ordenar la lectura interna sobre el costo de sostener al jefe de Gabinete. En Balcarce 50 advierten que el caso Adorni paralizó parte de la agenda del Senado y amenaza con complicar nuevas reformas si la oposición logra avanzar la semana que viene con los pedidos de interpelación en comisión. La sesión frustrada dejó postergados la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales, ascensos diplomáticos y convenios internacionales.
En Nación hay dos versiones sobre el origen de la renuncia. En algunos sectores sostienen que se trata de una decisión personal de Adorni para descomprimir el frente judicial, político y legislativo. Otros, en cambio, aseguran que fue presionado para irse en medio de una “traición” a Karina Milei, después de semanas de explicaciones cruzadas, desgaste interno y nuevas revelaciones sobre sus movimientos patrimoniales.
“Lo único claro es que se lo cargaban y definió irse”, expresa una fuente oficial al tanto de las conversaciones. La frase resume el clima que atraviesa al Gabinete: incluso quienes defendieron públicamente al jefe de Gabinete admiten que el caso se volvió una carga para la agenda de gestión, el vínculo con los aliados y la comunicación oficial.