Una mujer sufrió una de las estafas virtuales que más crecieron en los últimos años, conocida con el nombre SIM Swapping. Según denunció, delincuentes le clonaron el chip de su teléfono celular, entraron a su cuenta bancaria y le robaron 19,2 millones de pesos.
Ahora, la Justicia confirmó que tanto la empresa de telefonía como el banco deberán indemnizarla porque entendió que ambos fallaron en las medidas de seguridad que debían proteger a la clienta.
La decisión fue tomada por la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Junín, que confirmó la sentencia de primera instancia y responsabilizó de manera solidaria a Movistar y al Banco Galicia por los daños que sufrió la víctima.
Todo comenzó el 26 de septiembre de 2024. Sin que la mujer lo supiera, los delincuentes lograron hacer un cambio del chip de su línea de teléfono mediante un trámite de autogestión. A partir de ese momento, el número dejó de funcionar en su celular y pasó a estar bajo el control de los estafadores.
Con el dominio de la línea, comenzaron a recibir los mensajes con códigos de verificación que enviaba el banco y así pudieron ingresar a la cuenta de la víctima.
En pocos minutos hicieron siete transferencias hacia distintas cuentas, de alrededor de 3 millones de pesos cada una. Los ladrones cibernéticos se llevaron un total de 19.200.000 pesos.
Este tipo de fraude se conoce como SIM Swapping y consiste en duplicar o reemplazar la tarjeta SIM de un teléfono celular para quedarse con el número de la víctima.
Una vez que los delincuentes controlan la línea, pueden recibir los códigos de seguridad que envían los bancos, billeteras virtuales y otras aplicaciones.
Eso les permite cambiar contraseñas, ingresar a cuentas y realizar transferencias como si fueran el verdadero titular.
Es una modalidad que viene creciendo en todo el país y que ya generó numerosos reclamos judiciales.
El Juzgado de primera instancia N°3, a cargo de la jueza Daniela Karina Ragazzini, falló a favor de la demandante y condenó a la empresa telefónica y al banco a indemnizarla.
Para la magistrada, Movistar no verificó correctamente la identidad de quien pidió el cambio de chip.
El fallo explica que el sistema de autogestión utilizado no ofrecía las medidas de seguridad suficientes para evitar que un tercero pudiera hacerse pasar por el cliente.
Además, recordó que este tipo de fraude ya es ampliamente conocido y que las empresas deben contar con mecanismos mucho más seguros para autorizar un cambio de tarjeta SIM.
Pero la responsabilidad no quedó solo del lado de la empresa de telefonía. En su confirmación de sentencia, la Cámara de Apelaciones también consideró que el banco debió detectar que algo no estaba bien.
Los jueces remarcaron que en cuestión de minutos se realizaron siete transferencias por montos muy elevados hacia distintas cuentas, una operatoria completamente distinta a la que realizaba habitualmente la clienta.
Según el fallo, el sistema de prevención de fraudes del banco tenía que haber identificado esas operaciones como sospechosas y exigir controles adicionales antes de autorizarlas.
La sentencia, que ahora quedó confirmada, ordenó que ambas empresas paguen en forma solidaria: