Un sismo de magnitud 5,1, seguido por una réplica de 3,7, sacudió el sábado por la noche la región de Junín, en el centro de Perú, y dejó al menos cinco personas muertas, 32 heridas y 350 damnificadas, según el último informe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
El movimiento afectó principalmente a las provincias de Chupaca y Huancayo y provocó importantes daños materiales.
El Indeci corrigió este domingo el balance inicial, que había informado seis fallecidos, y confirmó que la cifra oficial de víctimas fatales es de cinco.
Todas las muertes se produjeron en el distrito de Chongos Bajo. Las víctimas fueron tres hombres y dos mujeres, entre ellas dos personas adultas mayores y un adolescente de 17 años.
La emergencia alcanzó a los distritos de Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Ahuac, Huancayo, Chupuro, Huayucachi, Viques y Huacrapuquio.
De acuerdo con el reporte oficial, el desastre dejó:
El primer temblor se produjo a las 21.24 del sábado —las 2.24 GMT del domingo—, con epicentro ubicado siete kilómetros al sur de Chongos Bajo y a una profundidad de 24 kilómetros.
Diecisiete minutos después se registró una réplica de magnitud 3,7, cuyo epicentro estuvo catorce kilómetros al sur de la misma localidad, a 18 kilómetros de profundidad.
El presidente interino de Perú, José María Balcázar, aseguró que su administración estaba “actuando con rapidez” para atender a las personas perjudicadas y comenzar las tareas de asistencia.
El primer ministro, Luis Arroyo, y el ministro de Defensa, Amadeo Flores, viajaron hacia Junín para coordinar la entrega de ayuda humanitaria y evaluar los daños provocados por los movimientos sísmicos.
Por su parte, la presidenta electa, Keiko Fujimori, afirmó que lamentaba “profundamente las consecuencias del sismo” y expresó sus “más sentidas condolencias a los familiares de las personas fallecidas”.
También manifestó su solidaridad “con quienes han resultado afectados” y pidió al Gobierno que continúe “desplegando todos los esfuerzos” y adopte medidas inmediatas para proteger a la población y asistir a las familias damnificadas.