Cómo actuaba el pedófilo de Mariano Acosta
El acusado, vecino y amigo de los padres de las víctimas, todas familias de la comunidad paraguaya, aprovechaba la confianza para invitar a los chicos a mirar televisión, usar su teléfono o quedarse a dormir.
Allí, tras ganarse su confianza con caramelos, los atacaba. Según la reconstrucción del caso y los testimonios en cámara Gesell, Ávalos Vallejo se emborrachaba y los golpeaba. Lo hacía al mediodía, mientras los chicos quedaban a su cuidado porque sus padres estaban trabajando.
El relato de los hechos es brutal debido a que no solo los habría violado, sino que también los obligaba a tener relaciones entre ellos, bajo amenazas con un machete o un rifle. Les decía que mataría a sus padres y hermanos si contaban lo que pasaba.
Otro de los menores víctimas de abusos tenía apenas siete años cuando fue abusada por Avalos Vallejo. Después, atacó también a su hermano, de ocho y a otro chico de doce lo manoseó con la ropa puesta, siendo el último en la lista un menor con retraso madurativo. Además, los mantenía bajo amenazas a punta de machete.
Según la causa, los ataques comenzaron en 2024 y en 2025, uno de los chicos se animó a contar lo que pasaba. Fue así que sus padres hicieron la denuncia en una comisaría de Mariano Acosta y comenzó la investigación.
Cuando la Policía fue a detener a Avalos Vallejo, ya había escapado. Los vecinos, indignados, incendiaron su casa. Finalmente, la PFA logró ubicarlo tras un pedido expreso del fiscal, luego de varios intentos fallidos de la fuerza provincial, según fuentes judiciales de Morón.