El peronismo retiene más votantes de entre 16 y 24 años de los barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires que La Libertad Avanza, según una encuesta del Instituto Universitario CIAS realizada entre mayo y junio de 2026 sobre 964 jóvenes. El 76% de quienes votaron al entonces ministro de Economía, Sergio Massa, volverían a elegir un candidato peronista.
La encuesta midió intención de voto, percepción económica y comportamiento de consumo en 13 puntos focales distribuidos en barrios populares del AMBA, con criterios de sexo y edad ajustados según información del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP).
Si las elecciones hubieran sido entre mayo y junio, LLA hubiera retenido el 58% del voto joven en los barrios populares. El 35% no volvería a votarlo y el 7% no sabe a quién votaría. Del primer universo, el 16% votaría al peronismo y el 11% en blanco. En el caso del voto peronista de 2023, solo el 6% migró hacia la izquierda, el 3% hacia LLA y el 2% al PRO.

El 42% de quienes votaron a Javier Milei en 2023 no lo volvería a votar o duda en volver a hacerlo.
El impacto de la gestión del ministro de Economía, Luis Caputo, impacta en la retención del voto libertario: quienes eligieron a Milei en 2023 y residen en hogares que no recortaron ningún consumo, el 64% volvería a votar a LLA. Entre quienes sí debieron ajustarse, esa proporción cae al 53%.
Cuando se proyecta la intención de voto total entre los jóvenes encuestados, el peronismo concentra el 67% de quienes declaran que votarían, frente al 25% que se inclinaría por alguna expresión de LLA. La izquierda obtendría el 6% y el PRO, el 2%.
Intención de voto por género y situación económica
En cuanto a la composición por género, los hombres se inclinan en su mayoría por LLA y las mujeres por el peronismo. El 63% de los votantes libertarios son varones, mientras que el 37% son mujeres. En el peronismo, la relación se invierte: el 57% son mujeres y el 43%, varones.
Los jóvenes que viven en hogares que debieron recortar su consumo la intención de voto a LLA alcanza el 20%, mientras que los jóvenes de hogares que no se ajustaron la cifra escala al 34%. El peronismo, en cambio, se mantiene como la fuerza mayoritaria en ambos grupos.
El 75% de los encuestados percibe que la economía empeoró en los últimos 12 meses y apenas el 8% considera que mejoró. El 60% declaró que su hogar redujo el consumo en algún rubro durante lo que va del año: el 40% recortó en alimentos, el 18% en ropa o calzado, el 17% en recreación y el 14% en servicios como luz, gas o telefonía.
Además, el 57% de los jóvenes señaló que en su hogar se endeudaron para afrontar gastos cotidianos. El canal predominante fue el informal: el 68% recurrió a familiares o amigos y el 39% a prestamistas del barrio. Las billeteras virtuales y las tarjetas de crédito fueron utilizadas por el 21% y el 18%, respectivamente. Entre los hogares que ajustaron su consumo, el 66% también tomó deuda, frente al 41% de los que no realizaron recortes.