30/07/2026 - Edición Nº632

Provinciales

horror en un geriátrico

Hacinamiento, abandono y horror: descubrieron un geriátrico clandestino tras un incendio

11:14 | Seis adultos mayores y personas con discapacidad fueron rescatados de un establecimiento que funcionaba sin habilitación. Un empleado fue detenido y uno de los residentes aseguró que provocó el incendio para pedir ayuda.



Un incendio ocurrido durante la mañana del miércoles en el barrio Nuevo Horizonte, de la ciudad de Santa Fe, permitió descubrir las precarias condiciones en las que vivían seis adultos mayores y personas con discapacidad en un geriátrico que funcionaba sin habilitación oficial.

El operativo estuvo a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI), que intervino tras el siniestro y detuvo a un empleado del lugar. Los residentes fueron rescatados y trasladados a la Casa Beata Clara Bosatta, donde recibirán la atención y los cuidados necesarios.

El incendio que permitió descubrir el geriátrico clandestino

Según trascendió, el fuego se inició en una de las habitaciones del establecimiento. Un colchón parcialmente quemado habría sido el origen del incendio, que obligó a la intervención de los bomberos.

Tras ingresar al lugar, las autoridades se encontraron con un escenario de hacinamiento y condiciones precarias. Las imágenes muestran varias camas ubicadas en una misma habitación, escaso mobiliario y las pertenencias de los residentes amontonadas en distintos sectores.

La situación generó una investigación para determinar cómo funcionaba el establecimiento y quiénes eran los responsables de las condiciones en las que se encontraban las personas alojadas.

Condiciones deplorables en el hogar clandestino (Gentileza: Aire de Santa Fe)

Condiciones deplorables en el hogar clandestino (Gentileza: Aire de Santa Fe)

Un residente aseguró que inició el fuego para pedir ayuda

Uno de los residentes, Héctor, afirmó que fue quien inició el incendio como una forma desesperada de pedir ayuda. Según su testimonio, llevaba cuatro días sin recibir alimentos y había sido trasladado al lugar bajo la promesa de recibir atención y cuidados que, según denunció, nunca se cumplieron.

Otros testimonios aportados por los residentes también dieron cuenta de presuntas situaciones de abuso y abandono.

Miguel Ángel, quien aseguró pagar 300.000 pesos mensuales por su estadía, denunció que los responsables del geriátrico retiraban el dinero directamente de su tarjeta de jubilación.

Por su parte, Luis César Arriola, de 80 años, afirmó que permaneció durante dos años sin documentación y sin recibir atención médica.

Qué pasó con los residentes del geriátrico

Luego del operativo, los seis adultos mayores y personas con discapacidad que se encontraban en el establecimiento fueron rescatados y trasladados a la Casa Beata Clara Bosatta.

La investigación continúa para determinar las responsabilidades legales por el funcionamiento del geriátrico sin habilitación y las condiciones en las que permanecían los residentes.

Mientras tanto, las autoridades trabajan para esclarecer lo ocurrido y garantizar la seguridad y el bienestar de las personas que fueron retiradas del lugar.