La causa que involucra a Candela Arizaga y Facundo Moyano continúa avanzando y este jueves la influencer prestará declaración ante la Justicia. Según trascendió, la joven evalúa solicitar que se levanten las medidas de restricción impuestas al exdiputado tras el confuso episodio ocurrido en un edificio del barrio porteño de Belgrano.
De acuerdo con la información exclusiva brindada por el periodista Diego Gabriele en C5N, Candela "dirá lo que vivió: que no hubo violencia y tampoco privación ilegítima de su libertad".
En esa misma línea, se espera que la modelo sostenga que "todo habría sido producto de una paranoia por consumo. Ya lo adelantó ayer en sus redes".
Mientras avanza la investigación, la influencer buscará dar su versión de los hechos luego del episodio que derivó en la detención de Facundo Moyano.
La joven había reaparecido públicamente a través de sus redes sociales luego de que se difundieran las imágenes en las que se la veía corriendo semidesnuda por la avenida del Libertador. El episodio terminó con su internación en el Hospital Pirovano y con Moyano detenido e imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad.
Tras varias horas sin hacer declaraciones, Candela publicó un mensaje para llevar tranquilidad a sus seguidores. "Ya estoy bien. Mi mascota también lo está. Gracias a todos los que se preocuparon. Tengo errores como cualquiera. A la gente que me bardea le deseo mucho amor".
Según la información difundida por distintos medios, la joven de 23 años habría permanecido durante 48 horas consumiendo cocaína junto al dirigente sindical y, tras sufrir una descompensación acompañada de alucinaciones, salió del edificio de 21 pisos ubicado sobre la avenida del Libertador y corrió semidesnuda detrás de su perro, "Mafia".

Candela Arizaga (Instagram)
Las imágenes difundidas por el programa A la Barbarossa muestran que Facundo Moyano intentó alcanzarla, aunque ella logró escapar. Luego fue asistida por personal del SAME y trasladada al Hospital Pirovano, donde le realizaron un lavado de estómago y le suministraron suero.
Después de recibir el alta médica, Arizaga declaró en el hospital que Moyano "no le pegó". Además, las autoridades señalaron que tanto ella como el exdiputado se encontraban "bajo el efecto de estupefacientes". Pese a ello, Moyano continúa imputado por el delito de "lesiones leves en contexto de violencia de género agravadas por la privación de la libertad".
Por su parte, el abogado de la modelo, Diego Storto, explicó en C5N que las primeras manifestaciones de su clienta fueron realizadas mientras todavía recibía atención médica.
"Claramente la declaración testimonial fue interrumpida varias porque, pese a no me gusta usar estos términos, fue una noche demasiado exaltada para ambos. El resultante de esto no la deja declarar todavía bien".