Thomas Llanes, conocido como “el Dr. Estafa” se hacía pasar por médico de hospitales porteños y ofrecía gestionar estudios y tratamientos que nunca concretaba. A cambio, pedía grandes sumas de dinero para supuestos insumos y luego desaparecía. La investigación se inició con la denuncia de un paciente que necesitaba una resonancia urgente y descubrió que el supuesto neurocirujano era en realidad un impostor. Con pruebas fotográficas y testimonios, la fiscalía de Ituzaingó, a cargo de la fiscal María Alejandra Bonini, con intervención del Juzgado de Garantías N° 6, logró identificarlo y pedir su captura.
