Las cifras tras el sismo de magnitud 7,4 que azotó a Colombia aumentaron a 265 muertos, más de 3.500 heridas y 279 desaparecidas en varias regiones del país, de acuerdo con el reporte difundido por la Asociación de Ciudades Capitales de Colombia (Asocapitales).
El presidente colombiano, Abelardo De la Espriella, decretó el desastre de carácter nacional, tres días de duelo y la emergencia económica en el país, una medida que lo faculta a decretar impuestos y modificar el presupuesto sin pasar por el Congreso.
Mientras, se agota el tiempo para encontrar sobrevivientes, apuran los trabajos de los rescatistas en las casas y edificios derrumbados. “Estamos entrando en la fase final”, indicó el alcalde de Cali, Alejandro Eder, y agregó que pasado este tiempo será “más difícil” encontrar personas con vida bajo los destrozos.
Por su parte, el Instituto de Medicina Legal informó que avanza en la identificación de los cuerpos que ha recibido desde las diferentes regiones afectadas y se espera sean entregados lo antes posible a sus familias.
Lo que prometía ser una jornada habitual de entrenamiento en el club de pádel The Factory se transformó en una pesadilla para Damián Junco, un argentino radicado en Colombia. El profesor de uno de los deportes en auge se encontraba dictando una clase en el barrio de Granada, en pleno centro de Cali, cuando el suelo comenzó a traicionarlo.
La tecnología le dio unos segundos de ventaja: una alerta sísmica llegó a su celular y le permitió reaccionar a tiempo para evacuar el recinto junto a su alumna y una empleada del lugar. "El sismo duró como un minuto; fue muy largo, parecía eterno", confesó.
En diálogo con C5N.com, el oriundo de Cañuelas relató en primera persona los minutos de terror que vivió durante el sismo de 7.4 que sacudió al país cafetero este lunes y dejó un saldo de al menos 200 víctimas fatales. Según relató, una vez en la vía pública, la magnitud del fenómeno, que tuvo su epicentro en el departamento de Chocó, se manifestó con toda su furia.