La dura caída de Independiente por 4-0 frente a Atlético Tucumán en el Coloso Marcelo Bielsa, que significó la eliminación en los octavos de final de la Copa Argentina, desató una crisis interna y puso en jaque la continuidad de Gustavo Quinteros como entrenador.
En medio de un clima tenso, la Comisión Directiva del club convocó a una reunión clave para definir si el DT sigue al frente del primer equipo. El propio Quinteros, tras el partido, aseguró en conferencia de prensa que no piensa renunciar, pero la decisión final quedó en manos de los dirigentes.
Antes del entrenamiento previsto para la tarde en el predio de Villa Domínico, el presidente Néstor Grindetti encabezará una reunión con los principales directivos para tratar la continuidad del entrenador, que quedó muy cuestionado tras la goleada sufrida en Rosario.

El Rojo quedó eliminado de la Copa Argentina con una dura goleada (Foto: Fotobaires).
Dentro de la CD, el malestar creció por las declaraciones de Quinteros, quien volvió a apuntar por la falta de refuerzos, una queja que ya había repetido en ocasiones anteriores.
Tras la eliminación, Quinteros no ocultó su frustración: “Siento mucha tristeza, vergüenza y vuelvo a pedir disculpas a la gente. Creo que perdimos todos los duelos defensivos. No tuvimos el carácter, la personalidad ni la entrega para revertir una situación difícil en contra”, expresó el DT.
El entrenador asumió su cuota parte de responsabilidad pero remarcó la falta de refuerzos para un plantel con poco recambio: “Lamentablemente, no llegó ningún jugador de los que habíamos quedado de acuerdo con la dirigencia que iban a llegar”, remarcó.