Pero mientras aquella bandera se convertía en símbolo, en las islas se desarrolla otra controversia, mucho más concreta y con consecuencias potencialmente enormes. Según pudo saber A24.com, la discusión gira alrededor de un megaproyecto de salmonicultura impulsado por Unity Marine, una sociedad integrada por la pesquera local Fortuna y la compañía danesa F-Land ApS. La iniciativa contempla instalar 16 piscifactorías a cielo abierto y alcanzar una producción de hasta 50.000 toneladas de salmónidos por año. De concretarse, sería uno de los mayores desarrollos industriales costeros de la historia de las islas.
