La decisión de cambiar de número generó un dilema respecto a los fanáticos que se habían apurado a comprar y estampar la camiseta con la inscripción "Martínez 26". Consciente de la frustración de los hinchas, el arquero marplatense tuvo un enorme e inesperado gesto: se ofreció a firmar personalmente cada una de las camisetas anteriores de los fans que las hayan comprado en la tienda física o en la web oficial del Chelsea.
